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La súplica de un nene de 11 años en un robo, en Quilmes.Se lo rogó a los ladrones mientras le apoyaban un arma en la sien. Estaba festejando el Día del Niño con sus abuelos.

“¡Quiero vivir, no me maten, quiero estar con mi mamá!”

Era una jornada de asado y festejos, pero todo terminó en una pesadilla que será muy difícil de superar. Alfonso D’Amore (67) estaba preparando el fuego junto a su nieto de 11 años, esperando a sus hijas para almorzar y celebrar el Día del Niño en familia. Y en eso, dos jóvenes se metieron en la casa saltando un paredón. El hombre recibió un primer culatazo. Luego lo tiraron al piso, lo ataron y siguieron pegándole mientras lo asfixiaban con una bolsa de nailon en la cabeza. Al nene le apoyaron un arma en la sien y amenazaron con asesinarlo: “!Lo mato, dame el millón de pesos!”.Norma Centurión (67), la esposa de Alfonso, había salido a hacer algunas compras para el almuerzo y regresó al chalé en pleno robo: los ladrones la recibieron a golpes. Un rato más tarde, se escapaban con todos los ahorros de la familia.

El brutal hecho sucedió el domingo al mediodía en una casa ubicada en calle 383 al 4200, partido de Quilmes. Poco después de las 11, Alfonso y su nieto empezaron a poner a punto la parrilla para almorzar en familia. “Entramos con el nene y empezamos a poner la leña para el asado. Le pedí a mi nieto que se corriera para no quemarse y en eso me golpearon de atrás. Pensé que era el nene, pero era uno de los asaltantes. Y atrás apareció un segundo joven: tendrían entre 24 y 25 años, bien vestidos”, detalló ayer la víctima.El hombre recibió un culatazo y luego vinieron varios golpes más. “La plata, la plata”, le exigían. Al nene lo mantenían encañonado en la cabeza y amenazaban con fusilarlo. “¡Quiero vivir, no me maten, quiero estar con mi mamá!”, les suplicaba el chiquito, aterrorizado.
“Nos llevaron al garaje, siempre pegándome. Mi suegra, una mujer de 92 años, estaba en la cocina calentando agua para un mate”, recordó Alfonso. Los ladrones también amagaron con castigarla, pero decidieron encerrarla en un baño. “Quise hacerles entender que en la casa no había dinero y que si lo había, era mi esposa la que sabía dónde estaba”, dijo Alfonso.Apenas Norma puso un pie en la casa, la recibieron a los cachetazos. “Quedate tranquila que tengo a tu marido, a tu mamá y a tu nieto”, le dijeron. “Pedían dinero. Les di todo lo que había: mi pensión, el ahorro de mis hijas, los ahorros de mi mamá de toda la vida. Les di todo y seguían pegándome”, contó la mujer.“Dame más, ¿o preferís que nos llevemos a tu nieto?”, amenazaban. “El nene quedó muy mal, muy asustado”, detalló la mamá del chiquito. Anoche, todavía no había detenidos por el caso.

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