A un año del hecho, la defensa de Fernando Fernández (39) pidió un nuevo peritaje en la causa. Última prueba antes de elevar la causa a juicio.

Quieren determinar si el médico que quiso matar a su esposa actuó bajo emoción violenta

Por UNO

Resta una sola prueba, pero no por eso menos importante, para que llegue a juicio la investigación contra el médico del Hospital Central acusado de intentar asesinar a su esposa delante de sus hijos en un hecho ocurrido en Las Heras hace casi un año.

Fernando Fernández (39) se encuentra tras las rejas prácticamente desde el mismo día que su esposa, Roxana Sosa (37), fue apuñalada y quedó internada en delicado estado. Si bien hace tiempo que la Justicia de Garantías accedió al pedido de prisión preventiva y rechazó la domiciliaria, el fiscal de Las Heras Fernando Giunta todavía no logra finalizar la etapa de instrucción.

Según relataron fuentes judiciales, cuando estaba por realizar el requerimiento, la defensa de Fernández realizó una nueva maniobra. El abogado Marcelo López pidió una ampliación en la declaración de su representado.

En la indagatoria, Fernández dijo que no se acordaba de lo que ocurrió esa tarde, pidió disculpas y rompió en llanto. Ante esto, el abogado defensor solicitó un nuevo peritaje psicológico para determinar si Fernández actuó bajo emoción violenta.

Para esto, el representante legal del acusado recusó a los peritos del Cuerpo Médico Forense (CMF) porque ya evaluaron al hombre y pidió otros psicólogos y psiquiatras para realizar la evaluación.

En caso que se probase la emoción violenta en un futuro juicio oral, la pena pasaría a ser excarcelable y Fernández podría recuperar su libertad.

Esta será la última prueba que se producirá en el expediente liderado por Giunta y luego se solicitará la elevación a juicio, según anticiparon fuentes ligadas a la causa.

Al borde de la muerte

En la tarde del 17 de noviembre pasado, cerca de las 18, una discusión entre Fernández y Sosa se originó en el departamento donde vivían junto a sus tres hijos. En el inmueble ubicado en la intersección de Ballofet y Estrada, en Las Heras, el hecho pasó a mayores.

Según sostienen los investigadores, el hombre tomó un cuchillo de cocina y le propinó cinco heridas en el pecho a su mujer. La víctima alcanzó a pedir ayuda a los gritos antes de desmayarse. El hombre salió corriendo, se subió a su auto -un Renault Clio- y se dirigió al Hospital Central, donde se desempeñaba como coordinador de residentes.

El hombre se suministró psicofármacos en clara intención de quitarse la vida, aunque sus compañeros pudieron detenerlo a tiempo. Luego quedó internado en ese nosocomio y fue trasladado al Hospital Neuropsiquiátrico El Sauce, donde fue estabilizado emocionalmente y lo derivaron a la penitenciaría tras ser imputado por tentativa de homicidio agravado por violencia de género -un delito que prevé 10 años de prisión-.

Sosa fue internada en el hospital Lagomaggiore durante varios días, hasta que pudo salir adelante y le dieron el alta médica. La mujer se constituyó como querellante en el expediente penal.

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