Podría quedar libre un hombre sindicado de cometer un femicidio, en Tunuyán. El hombre está internado en el hospital El Sauce y la familia de Inés Suárez lo acusa de haberla matado hace más de tres años.
Fabiana Suárez, hermana de Pipi (así la conocían a la mujer, que cuando falleció tenía 68 años) y locutora, escribió un duro comunicado, en el cual apuntó contra la Justicia. "Cuando la vida sigue su curso a pesar del dolor, una nunca se imagina que en un momento cualquiera, el destino de una familia se ve reviviendo otra vez, es una historia de nunca acabar", dijo.
Y continuó: "Hace tres años y siete meses, exactamente el 28 de abril de 2015, Inés Pipi Suárez, mi hermana, mamá de Gaby, Javier y Daniela, abuela de lujo, la tía más querida, amiga de cientos de amigos, cuyana de las que quedan pocas, la de la sonrisa eterna, la de la carcajada constante, la que se extraña cada día, fue silenciada para siempre en manos de Juan Pablo Brisoli, asesino!".
"El caso ni siquiera fue considerado un femicidio, pese a que ya era ley la violencia de género en nuestro país, sino que su carátula todavía figura como 'muerte dudosa'", añadió.
"El 13 de diciembre de 2018, en una citación del juzgado a cargo del doctor Oscar Balmes, se notificó a la familia que el asesino, quien hasta hoy y desde el momento de su entrega, se encuentra recluido en el hospital neuropsiquiátrico El Sauce, tiene la inminente libertad, ya que según los médicos de la institución está sano. Mató y según el informe del expediente, es psicópata, ya está sano", enfatizó Suárez.
Diario UNO consultó a Patricia, la hermana de Pipi, quien se mostró consternada.
"Mi sobrina Daniela (la hija más chica de Inés) vivía en la misma propiedad que mi hermana. En la planta baja vive Daniela y en el departamentito de arriba vivía Pipi. El yerno de Pipi, Lucas, la encontró muerta a las 13 de ese día en el barrio Los Cóndores (a las 11.30 habría muerto), de Tunuyán. A él y su esposa, Daniela, los hace parte del caso el juez", comentó.
"El juez Balmes inmediatamente lo declaró insano. Nunca contamos con los medios económicos para hacerle frente a esto", contó.
"Los hijos se desesperanzaron mucho, dijeron que no tenía sentido seguir con eso", dijo. La hija mayor de Inés se llama Gabriela, el hijo del medio, Javier y la más chica es Daniela.
Inés era ama de casa jubilada y, según cuentan, hacía unas costuras maravillosas. Es más, muchos en el pueblo tienen cortinas hechas por ella y se jubiló de los galpones de empaque, de ese departamento.
"En la autopsia pusieron que mi hermana se había muerto de un ataque al corazón después de 22 horas del hecho. Negaron que hubo participación de un tercero", señaló indignada.
Fabiana Suárez y su familia siguen pidiendo justicia.
