Un testimonio que se vertió en el expediente que investiga las muertes de Aimara Tejada (2) y Gabriela Riquelme (21) es fundamental para el fiscal que lo imputó con la grave calificación. Roberto Aucachi Cisneros (23) fue enviado a la penitenciaría este jueves.
Desde ocurrido el hecho, en la noche del lunes pasado, hasta esta jornada se avanzó a grandes pasos en la causa. Desde el mismo día del siniestro, Aucachi se encontraba aprehendido y el miércoles fue imputado por homicidio simple con dolo eventual (dos hechos) y lesiones leves (tres hechos).
Debido a la grave calificación, con la que arriesga de 8 a 25 años de cárcel, se decidió que sea alojado en la penitenciaría a la espera de la audiencia de prisión preventiva -el fiscal tiene 10 días para solicitarla-.
El hecho de que el joven haya estado alcoholizado -el dosaje de sangre arrojó 1,81 gramos- y circulando con las luces apagadas no son los únicos motivos por los cuales el fiscal de Tránsito Fernando Giunta decidió inclinarse por esa dura calificación, con la cual sostiene que Aucachi era consciente de la consecuencia fatal que tenía su conducción.
Para el magistrado fue fundamental la declaración de Henry Miranda (60), el policía retirado que interceptó al conductor cuando intentaba escapar tras atropellar a las víctimas. Este testigo dijo que Aucachi lo amenazó diciendo "¡soltame o te mato! Tengo familia". Esto, según la tesis de la Fiscalía, demuestra que el joven entendía plenamente las acciones que estaba llevando a cabo.




