"Veo que la camioneta zigzagueó. Levantó tierra y vi unos bultos". Eso fue lo primero con lo que se encontró Henry Miranda, de casi 60 años, quien persiguió hasta detener al conductor de la camioneta Nissan Frontier que atropelló a cinco personas y mató a dos de ellas.
"Voy pasando por donde estaba el tierral que dejó y veo un cuerpo y más adelante veo algo como otro bulto, y el hombre no atinó a pararse", repasó Henry la imagen que presenció cerca de las 21.30 del lunes, en la lateral Norte del Acceso Sur, poco antes de calle Tirasso, en Guaymallén.
Henry iba detrás de la camioneta conducida por Roberto Aucache, de 23 años, para tratar que detuviera la marcha: “Una camioneta se le atraviesa y le empieza a gritar que llevaba el cochecito abajo, encastrado en la camioneta”.
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Luego de varias maniobras que hizo el conductor de la Nissan para escapar, se fueron sumando otros vehículos para que se detuviera, pero no había caso.
"Cuando voy pasando la mitad de la moto la trompa de la camioneta, le hago señas que se pare, y veo bien que era un cochecito de bebé lo que llevaba y me volví loco. Le pegué una acelerada a la moto, levanté la pierna derecha, la puse arriba del asiento, le atravesé la moto y la clavé", detalló el policía retirado que logró detener a Aucache.
A unos 400 metros del lugar donde embistió a las mujeres, fue donde lograron detener Aucache.
"Me bajé de la moto, e hizo marcha atrás como para irse, pero ya se le había puesto un muchacho de otra moto atrás, una camioneta y un Renault 12 al costado", por lo que el conductor de 23 años no tenía escapatoria.
"Le dije bajate, y no se quería bajar. Quiso cerrar el vidrio, pero lo agarré de la cabeza y lo saqué", contó el policía retirado, quien agregó: "Cuando lo bajo me amenazó y me dijo: ‘Soltame o te mato’. Me ayudo un chico de otra moto a llevarlo hasta atrás", donde el policía retirado lo retuvo con una maniobra para que no pudiera escapar, mientras que el otro muchacho encontró unos cables en la camioneta y lo ató.
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Cuando el conductor ya no podía escapar de ninguna manera, gritó que él también tenía familia. Para Henry el conductor de la camioneta "sabía lo que había hecho".
Henry destacó que en muy pocos minutos llegó la Policía y las ambulancias, y que su accionar fue muy rápido y eficiente para ese momento.
Lo que más le preocupaba a Henry era si en el cochecito había un bebé o no. Primero no se animaba a fijarse ni a tocarlo, hasta que tomó coraje y al hacerlo confirmaron que la pequeña no estaba allí. Aunque, lamentablemente como consecuencia del accidente, Aimara Tejada, de 2 años, murió en el lugar.
Henry Miranda aseguró que en ningún momento tuvo miedo de ser él otra víctima más de este trágico hecho: "Pensé también que yo tengo nietos, pensé en lo que podía encontrarme dentro de ese cochecito. No soy más valiente que nadie, pero en lo único que pensé fue en pararlo, más cuando vi el cochecito debajo de la camioneta".
Como consecuencia de este tremendo hecho, Gabriela Riquelme, de 21 años, murió cuando era trasladada al Hospital Central, y Aimara Tejada, de 2 años, falleció en el lugar del accidente.
Mientras tanto, Nicol Riquelme, de 18 años, hermana de Gabriela, Lourdes Tejada, de 33 años, mamá de la nena de 2 años, y Rocío Arias, de 14 años, sufrieron heridas leves y están fuera de peligro.




