Por Rosana Villegas
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En solo 8 días, tres policías fueron el blanco preferido de la delincuencia local, que hace tiempo parece haber perdido el miedo de enfrentar a la fuerza. El primero de ellos murió a manos de una banda que ingresó en el hospital Perrupato de San Martín para rescatar a un detenido herido. El autor del homicidio aún continúa prófugo.
Los dos restantes uniformados perdieron sus armas y chalecos en medios de asaltos en los que, además, fueron lesionados.
Una bala calibre 9 milímetros le perforó el pecho al oficial Jonathan Funes (24), cuando custodiaba a Cristian Oscar Pirincho Tapia (33) el sábado 14 en el hospital Perrupato. Pese al esfuerzo de los médicos, el uniformado murió tres horas más tarde.
El crimen provocó un cimbronazo en la fuerza y al día siguiente ya eran 7 los integrantes de la banda que habían sido detenidos, entre ellos, el mismo Pirincho y su hermano. Sin embargo, sólo ellos dos y un cómplice están imputados por el homicidio, aunque aún resta dar con el maleante que empuñó el arma.
Apenas seis días más tarde, otra vez un policía fue víctima en la puerta de un hospital de Guaymallén. Cerca de las 22 del viernes 20, el auxiliar Leandro Gastón Villanueva (29) se sintió descompuesto al salir de su servicio y decidió acudir al Hospital Italiano. Allí recibió asistencia y al salir, cuando caminaba por Acceso Este y Alfonsina Storni, fue sorprendido de atrás por una dupla de asaltantes, que lo golpeó en la cabeza, provocándole una caída. Así lo redujeron y manteniéndolo en el piso le robaron el arma reglamentaria, un cargador con 12 proyectiles y el chaleco antibalas que llevaba puesto.
Con ese botín, por demás valioso en mundillo la delincuencia, la dupla de ladrones escapó.
Un ataque similar se dio ayer, en otro escenario, pero con el mismo resultado.
Esta vez el atraco ocurrió cerca de las 6 de la mañana en el Centro de Hemoterapia de Garibaldi y Montecaseros, en la ciudad de Mendoza. El lugar era custodiado por un policía que cumplía un servicio extraordinario.
Al parecer, un ladrón solitario ingresó sigilosamente al lugar por una ventana trasera y tomó por sorpresa al efectivo, a quien amenazó con un arma de fuego. Así, sin poder reaccionar, el uniformado cuya identidad no trascendió, vio cómo el asaltante le arrebataba su arma reglamentaria y la mochila con elementos personales y su documento.
Con todo eso, en su poder, el delincuente escapó sin que nadie pudiera detenerlo.
El caso, del que no se brindaron mayores detalles, quedó en manos del personal de la Oficina Fiscal Nº1 de Ciudad.
►A la salida del hospital. El auxiliar Leandro Villanueva (29) fue atacado a metros del Hospital Italiano. Lo golpearon de atrás, y le robaron el arma y el chaleco antibalas.
►Sorprendido. Un uniformado que custodiaba el Centro de Hemoterapia de Ciudad debió entregarle su pistola reglamentaria y su mochila a un asaltante solitario.
