Una llamada al 911 encendió la alarma: una niña de apenas 7 meses estaba en grave peligro en la playa de estacionamiento de un supermercado de Godoy Cruz, después de haber ingerido un trozo de nylon, y su madre pedía desesperadamente ayuda para poder salvarla.

Hasta allí se trasladó de inmediato un móvil policial con tres agentes, dos varones y una mujer. Cuando llegaron, los efectivos constataron que la bebé padecía de hipoxia, puesto que un elemento extraño obstruía sus vías respiratorias. En tanto, la madre se encontraba en estado de shock por la situación que estaba viviendo con su pequeña.

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Si bien convocaron a una ambulancia con urgencia, los agentes no dudaron en poner a la bebé boca abajo -como se debe hacer en estos casos- y practicarle todas las maniobras de RCP, aunque sin éxito. Sin embargo, la mujer policía logró extraerle de la garganta un pedazo de nylon negro. Fue en ese momento en el que la niña volvió a respirar y a llorar, señales de que se estaba estabilizando después de permanecer algunos segundos sin respirar.

En pocos minutos, la madre también pudo mantener la calma y hacerse cargo de su hija, a quien luego de amamantar, trasladó a un centro asistencial para constatar que su buen estado de salud.

Los policías que intervinieron en el caso no perdieron el contacto con la madre. En la noche de este jueves, lograron una comunicación con ella, quien les agradeció la intervención para salvar la vida de la bebé.