Santa Cruz. Acompañada por la subsecretaria del Área de la Mujer, Roxana Totino, Marcela Fretes, mamá de Gisela Páez (24), asesinada el pasado lunes de un cuchillazo por su pareja, Leonardo Martínez, en Santa Cruz, dialogó en un programa local de televisión.
Marcela afirmó que “la muerte de mi hija espero que sirva para concientizar a todas aquellas personas que pasan por lo mismo. Estoy mal pero no me voy a quedar callada”.
La madre comentó que todo empezó hace unos años en Mendoza, donde vivía la pareja. “Ellos se conocieron y él comenzó a maltratarla, tanto que un día se separó porque la empujó para que un auto la atropellara. Después de ese episodio mi familia la convenció para que viviera sola y le ayudamos con un alquiler, pero luego de unos meses él la encontró y la convenció de que se sacara el DIU y así tuvieron a la beba más chiquita” –la pareja tenía dos hijos en común–, recordó Marcela.
“A fines de 2012 se fueron a Santa Cruz y mi hija se fue alejando de todos, él la manipulaba. Ahora me entero por compañeras de trabajo que Gisela era víctima de este sujeto, ya que me dijeron que ella les contó que por lo menos dos veces fue a parar al hospital”, agregó Marcela.
Según lo relatado por la madre, Gisela le confió a una amiga tiempo atrás que su pareja le habría dicho que la iba a matar, que sus padres se iban a hacer cargo de los chicos y “que total a él le iban a dar ocho años y volvía a salir. Ya lo tenía planeado”, manifestó entre lágrimas la mamá de la víctima.
“Pido justicia y que se cambie la carátula de homicidio a femicidio y así tenga que pagar lo que tiene que pagar”.
Fretes ya regresó a Mendoza con el cadáver de su hija para sepultarla y llevar a sus nietos con ella, pero estima que en unas semanas más regresaría a Santa Cruz para continuar la actuaciones judiciales.
El atacante sigue detenido.
