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Este martes se dará a conocer el veredicto del juicio por el asesinato de Adriana Sondermann en 2012. La fiscalía pidió la pena máxima para Alejandro Alegre, el único imputado.

Pidieron prisión perpetua en el caso Sondermann

Luego de la declaración de los últimos testigos y tras los alegatos finales de las partes realizados ayer, hoy se conocerá la sentencia por el crimen de Adriana Sondermann, ocurrido en la mañana del 22 de junio de 2012 en San Martín. El único imputado en la causa es el santafesino Alejandro Alcides Alegre (27), para quien la fiscalía pidió prisión perpetua.

La acusación contra este hombre, que hasta este hecho no tenía antecedentes penales, es la de homicidio agravado por la alevosía y tiene la pena única de reclusión perpetua.

Prueba claveEl fiscal Mariano Carabajal entiende que Alegre merece perpetua, basado en la prueba caligráfica, que resultó fundamental para el esclarecimiento de este macabro suceso.

“Carlo (sin S) pagá lo que debés o siguen tus hijos”, escribió con un hierro el homicida, en un portón. Las pericias caligráficas que se realizaron, cotejando esa leyenda con las que se le hicieron a Alejandro Alegre, dieron “resultado positivo”, dijeron los peritos que declararon en el juicio. Supuestamente esa leyenda habría sido escrita por Alegre para desviar la investigación sobre un imaginario cobrador de Carlos Sondermann, hermano de la víctima.

Para llegar a esa conclusión se lo hizo escribir a Alegre en una chapa y con un hierro, y también se lo hizo escribir en otros soportes, con otros elementos y en distintas posiciones. Y el dictamen fue que la letra del portón, esa leyenda amenazante, fue escrita por él, pese a que no es exactamente idéntica su letra a aquella que fue descubierta ahí. “Si hubiera sido idéntica, se hubiera podido decir que se ha intentado falsear la letra”, aseguró una de las peritos.

Para la defensa del imputado, que solicitó la absolución por la duda, la prueba caligráfica tiene un valor relativo y esa pericia no se realizó con todas las garantías. Sin embargo estas objeciones parecen débiles para anular o rebatir el dictamen.

Violento homicidio Alejandro Alegre llegó a San Martín el 21 de junio del 2012, un día antes del crimen, proveniente de Cañada de Gómez, Santa Fe.

La mañana del 22 Adriana Sondermann llegó a las 8.55 al negocio de materiales metalúrgicos que tenía su familia sobre la avenida Boulogme Sur Mer 578, en pleno centro de San Martín. Adriana entró y recibió el primer golpe en la cabeza con un hierro. Después vinieron 5 o 6 más, que le fracturaron el cráneo. Con un hierro de 12 milímetros de diámetro y 24 centímetros de largo, cortado en un ángulo de 45 grados en la punta, el homicida se lo clavó en la nuca y le atravesó el cuello. Antes o después rayaron una puerta de chapa interna para despistar a la policía con la mencionada frase.

Creen que fue una venganzaAlegre tiene un hijo de 2 años con Romina, hija de Adriana. El acusado supuestamente llegó desde Santa Fe para matar a Adriana por venganza debido a que la culpaba de haber influido para que Romina decidiera terminar la relación con él.

Las peritos psiquiátricos definieron al imputado como de personalidad “narcisista”, “incapaz de hacer una autocrítica”, que “vive las cosas como si le pasaran a otro”, con una personalidad “proclive a la violencia” y con un “déficit en el aspecto reflexivo”.

El 14 de julio del 2012 Alejandro Alegre fue detenido en Cañada de Gómez. Hoy el tribunal dará a conocer la condena para este sujeto, que se espera sea prisión perpetua.

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