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Los adolescentes y también padres declararon ante la Justicia. Apuntaron contra el jefe de operadores de la Casa del Sur, quien será acusado por el delito de vejaciones o torturas. Los jóvenes detallaron las “penitencias” que les impone.

Pidieron la captura de un operador por torturar a los chicos fugados de DINAF

La fuga masiva ocurrida el pasado lunes de un campamento de la DINAF, en Blanco Encalada, dio un giro casi inesperado. Según ellos los chicos, escaparon porque en ese lugar son golpeados y torturados. Por esta razón se inició una investigación Penal y hay un operador muy comprometido. Así lo afirmó el fiscal que tiene la causa, Juan Ticheli

El primer capítulo de esta historia fue el escape de doce chicos de la Casa del Sur durante la madrugada del 22. Diez de ellos fueron recuperados. La mayoría de los adolescentes internados allí no están judicializados, no han delinquidos, sólo tienen otros problemas de comportamiento o adicción.

El segundo capítulo se inició el viernes. En la Oficina Fiscal Nº 15, de La Carrodilla, se presentaron dos papás para denunciar lo que su hijo, internado en este lugar, había presenciado.

El chico les contó que a algunos de los que se habían fugado los habían golpeado, incluso —aseguró— en presencia de la directora de la DINAF, Dora Martínez.

Al ser consultada sobre esta irregularidad, la funcionaria respondió que nunca participó de algo semejante y aclaró que iba a instruir a su gente para que investiguen estos hechos.

Hay que recordar que la Casa del Sur es una entidad nacional que rubricó un convenio con la DINAF para custodiar a jóvenes.

Tras las denuncia de los padres, el fiscal Juan Ticheli envió al médico de Sanidad Policial para verificar si los cuerpos de los adolescentes presentaban lesiones. El resultado de este examen fue negativo. Pero el magistrado aclaró ese día: “No voy a cerrar la causa tan rápido”.

Era notable que el funcionario judicial algo sospechaba. Y este sábado decidió tomarles declaraciones a tres chicos de 14 en el mismo campamento. Los testimonios de éstos confirmaron esas dudas del fiscal.

“Resulta que el médico director de la DINAF sí encontró lesiones en los chicos y se le tomó declaración testimonial (al galeno). Cuando entrevistamos a los jóvenes, contaron que son torturados, sometidos a vejaciones y por estas razones es que decidieron huir”, contó Ticheli.

Fuentes ligadas a la investigación confiaron que, por ejemplo, a los adolescentes los tienen varias horas parados sin dejarlos ir al baño. Les imponen penitencias humillantes y les dan somníferos en las meriendas para mantenerlos sedados.

El fiscal tiene que probar estas denuncias de los chicos, quienes acusaron al jefe de los operadores que está en la Casa del Sur como el autor de las torturas.

Ticheli debe haberles creído porque de inmediato emitió un pedido de captura sobre este hombre y adelantó: “Le voy imputar el delito de vejaciones”.

Por otro lado está la situación de los chicos continuarán residiendo en el campamento. “Si bien ediliciamente el lugar es apto, están de hecho privados de la libertad siendo que no han cometido delitos. Pero ahora no deberían quedarse allí y el juez de Menores y el de Familia no quieren hacerse cargo”, se quejó el magistrado.

Sucede que a partir de la Ley 26.061 la potestad de los menores es del Poder Ejecutivo, en este caso representada por la DINAF. Por lo tanto, es esta dirección la que debe decidir donde irán, mientras tanto continuarán residiendo en la Casa del Sur. 

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