Policía detenido en San Martín

Pasadas las 20 de este miércoles, un grupo importante y numeroso de personas marchó por las calles céntricas de San Martín para pedir por la libertad del policía que está detenido e imputado por un presunto caso de gatillo fácil. El efectivo protagonizó el domingo un episodio que se investiga y que ocurrió en la plaza principal del departamento del Este, en el que fue ultimado un joven. De este hecho está acusado el integrante de la fuerza de seguridad bajo la carátula de homicidio agravado por ser funcionario policial y por el uso de arma de fuego con lo que arriesga una pena de prisión perpetua.

La movilización fue pacífica aunque hubo muchas expresiones de bronca porque sus participantes aseguran que el policía aprehendido fue atacado y hasta lo intentaron matar los dos jóvenes que lo abordaron. Uno de ellos murió y el otro huyó con el arma del efectivo y luego fue capturado.

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En la marcha habló ante la prensa el padre del uniformado quien dijo, entre otros conceptos que "agradezco a la gente que vino, incluso a quienes llegaron desde la ciudad de Mendoza. No he podido estar aún con mi hijo. El cambio de carátula fue muy extremo. Pero esto recién comienza y hay tiempo para que se investigue y se llegue a la verdad. El apoyo de los compañeros de mi hijo es incondicional".

Una mujer tomó el megáfono y arengó: "Velamos por los derechos humanos de todo San Martín. Hoy los derechos humanos están a favor del delincuente, que nos quiere robar, violar y matar. Cualquiera de nosotros pudo haberse defendido en legítima defensa y estaría ahora en la misma situación".

Policía detenido en San Martín

Enseguida los manifestantes comenzaron a cantar "¡libertad para el policía, ¡libertad para el policía!". Además pidieron a viva voz la renuncia del fiscal Oscar Sívori, quien imputó al policía.

"No estaban vendiendo pulseritas los dos delincuentes. Tienen frondosos prontuarios. No nos dejemos mentir", indicó otra mujer que tomó el megáfono y se identificó como integrante de la "familia policial".

La causa por la muerte de Daniel Giménez,, inicialmente investigada como un hecho de legítima defensa, dio un giro inesperado en el principio de la semana. El efectivo fue imputado por una dura acusación y ahora prima la versión de un caso de gatillo fácil.

El uniformado que se desempeña en la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Rivadavia se encontraba en libertad desde el momento de hecho. Todo apuntaba a que dos jóvenes habían intentado asaltarlo y esto generó el forcejeo que terminó con Daniel Giménez muerto de un disparo, su supuesto cómplice detenido a los pocos minutos y el policía con lesiones por golpes.

Imágenes: gentileza Gabriela Sosa.