Diego Enzo Stuto (50) es un nombre que ha resonado varias veces en las altas esferas del Poder Judicial y de la Policía. No sólo por haber sido investigado por estafa, sino también por su estrecha relación con personas importantes de esos ámbitos. Ahora, fue denunciado nuevamente por un fraude millonario en la compra de vehículos.
Otra vez denunciaron por estafa en la compra de vehículos a un hombre con vínculos judiciales
El apellido Stuto se hizo mediáticamente a mediados de 2016 cuando unas escuchas telefónicas en una causa de narcotráfico develaron que tenía contactos con delincuentes pero también con un importante magistrado.
Stuto actuaba como datero de un investigador judicial pero surgieron sospechas de que, a cambio, el funcionario hacía la vista gorda en algunas causas penales en su contra. Esto derivó en un expediente penal que todavía sigue dando vueltas en Tribunales.
Tiempo después, Stuto fue detenido e imputado por una quincena de estafas en la compra de vehículos. El modus operandi era similar en todos los casos: se llevaba los rodados, entregaba documentos de pago como cheques o pagarés pero nunca terminaba abonando el dinero. El fiscal Juan Manuel Bancalari logró que lo terminen condenado a 3 años y medio de prisión. También recibió una pena de 3 años de prisión en suspenso el hijo, Renzo Stuto.
Pasaron los años y Diego Stuto se mantuvo en bajo perfil. Sin embargo, a mediados del año pasado estuvo involucrado como testigo en la causa por presuntas coimas que tiene procesado al juez federal Walter Bento y varias personas que integrarían una banda.
En ese megaexpediente federal, Stuto aportó las grabaciones de unas conversaciones que mantuvo con Jaime Alba -un abogado que también está detenido por los sobornos- donde se referían a los hechos.
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Nueva acusación
En los últimos meses, una nueva denuncia apuntó contra Diego Stuto. Un matrimonio que tiene una agencia de vehículos en el carril Rodríguez Peña a la altura de Maipú.
Las víctimas aseguraron que conocían al hombre por anteriores negocios. Por este motivo le vendieron un camión Freightliner, una camioneta Ford Ranger, otra camioneta Toyota Hilux, un Honda Civic y una Chevrolet Chrysler. El monto total era de $15 millones aproximadamente, por lo que Stuto aportó una serie de pagarés a 90 días.
Los agencieros aseguraron que nunca pudieron obtener el dinero.
Que incluso el comprador ofreció una propiedad como garantía pero nunca se presentó en la escribanía para firmar los documentos correspondientes. Cansados de esperar, radicaron una denuncia y se originó un expediente a cargo del fiscal de Delitos Económicos Hernán Ríos. El 7 de marzo pasado, el magistrado decidió tomarle una declaración informativa -paso intermedio entre ser testigo y acusado en una causa- donde Stuto admitió la operación y los problemas de pago, según confiaron fuentes judiciales.
A mediados de mayo, el fiscal solicitó el archivo del expediente considerando que los vendedores de los vehículos tienen en su poder la documentación para reclamar el efectivo pago de la deuda y que no se evidenció un "ardid" como para imputar a Stuto por el delito de estafa genérica.
Es decir, el reclamo debe continuar por vía civil y no el ámbito penal. No es la última palabra ya que los denunciantes pueden oponerse a la decisión de la Fiscalía y entonces un juez deberá resolver al respecto.




