Policiales Viernes, 10 de agosto de 2018

Nueve años de cárcel por robar y abusar de una adolescente en pleno centro

El hecho ocurrió en septiembre del año pasado en las inmediaciones de la plaza Independencia. La víctima tenía 16 años. El acusado admitió los hechos.

Amaya deberá cumplir la totalidad de la condena.

La Justicia condenó al joven que hace casi un año abusó sexualmente de una adolescente tras robarle a punta de pistola en las inmediaciones de la plaza Independencia. El acusado admitió ser autor del hecho y todo se resolvió en un juicio abreviado.

En las primeras horas de la mañana del jueves, Lucas Pablo Javier Amaya Núñez (19) se sentó en el banquillo de acusados ante la juez Belén Salido. Estaba pactado que se realizara la audiencia preliminar al juicio que definiría si era culpable o inocente de cometer el aberrante hecho.

Sin embargo, el defensor oficial del joven, Federico Forgione, manifestó que había acordado con la fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo realizar un juicio abreviado. Fue así que Amaya declaró, admitió haber cometido el hecho y fue condenado a 9 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal y robo, ambos delitos agravados por el uso de arma de fuego -recibió una pena cercana a la mínima, de 8 años-.

Debido a la modificación que en julio de 2017 se realizó en el Código Penal, por la calificación del hecho el agresor sexual no tendrá posibilidades de recibir el beneficio de la libertad condicional en un futuro y deberá cumplir la totalidad de la pena.

Fuentes ligadas a la causa detallaron que las evidencias contra Amaya eran contundentes y en caso de ir a debate iba a ser muy difícil demostrar su inocencia. Principalmente porque se hallaron rastros de su semen en las prendas de ropa de la víctima del hecho.

La joven atacada también lo había reconocido en un álbum fotográfico que le mostraron los detectives policiales -Amaya tenía antecedentes por delitos contra la propiedad, aunque ninguno con condena en efectivo-.

Aberrante

En las últimas horas del martes 12 de septiembre pasado, una adolescente de 16 años caminaba por las inmediaciones de la plaza Independencia, en pleno centro. Aproximadamente a las 23, fue interceptada por un delincuente que le apuntó con una pistola y la llevó hasta una zona oscura de calle Patricias Mendocinas, donde se ubica la escuela Normal Tomás Godoy Cruz.

Según denunció la víctima horas después, el atacante la abusó sexualmente durante media hora aproximadamente y luego le sustrajo su teléfono celular -ni este artefacto ni el arma de fuego fueron hallados en la investigación-.

Tras el ataque, la joven se dirigió a la casa de sus progenitores en la Cuarta Sección y contó lo ocurrido. Sus padres la llevaron hasta un hospital donde le aplicaron el kit de emergencia y luego hasta la Comisaría, donde radicó la denuncia.

La adolescente le dijo a los investigadores que era capaz de identificar al violador y así lo hizo luego que le mostraran un álbum fotográfico. El viernes siguiente, aproximadamente a las 6, se realizó un allanamiento en una casa de la manzana D del barrio Escorihuela, ubicado en las inmediaciones de La Favorita.

Allí reside Amaya, quien se encontraba en el lugar y fue capturado por los efectivos policiales. Horas después, la fiscal Rumbo lo imputó y desde entonces se encuentra alojado en la penitenciaría.

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