Por Rosana Villegas villegas.rosana@diariouno.net.ar
Cuatro maleantes fueron hasta su casa de Guaymallén con el dato de que allí guardaba el dinero. Lo maniataron, amenazaron a su tío, un anciano de 92 años, y escaparon con el efectivo y joyas.
"No los mataron porque encontraron la plata que tenía", relató una vecina del fletero asaltado

Seguramente por estas horas un fletero de Guaymallén debe de estar repasando en su cabeza a quién pudo contarle que tenía en su casa de Guaymallén parte del dinero que recibió por la venta de un camión hace tiempo. Así tratará de saber quién pudo contar ese secreto o cómo llegó a oídos de la banda que asaltó su domicilio, lo maniató y se alzó con los $30.000 en efectivo que guardaba, además de algunas joyas de oro y una carabina.
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“Tenían todos los datos. Vinieron a preguntar por el fletero como si fueran clientes que lo iban a contratar, y cuando él les abrió se le tiraron encima y lo maniataron exigiéndole el dinero que sabían que guardaba en la casa”, contó con toda seguridad Sandra (45), una vecina que vive detrás de la casa de Luis Villegas, el fletero que fue atacado en la noche del lunes, cerca de las 21.30, en su vivienda de calle Pringles al 2000.
En ese momento el hombre, que vive con su tío Vicente Di Carlo (92), fue a abrir la puerta y se encontró con cuatro desconocidos que lo hicieron retroceder a empujones y lo amenazaron con sus armas.
Cuando esos delincuentes ya habían maniatado al fletero en el comedor de la casa, se dedicaron a revisar el resto de la vivienda para dar con el efectivo. Así fue que encontraron al anciano, que a esa hora ya descansaba en su habitación, y a fuerza de intimidaciones lo hicieron levantar para registrar también su pieza.
“Yo creo que no los mataron porque encontraron la plata que Luis tenía de la venta de un camión que hizo hace tiempo con el hijo de don Vicente y un alhajero que ha tenido guardado con algunas joyas de oro. Esta claro que venían a buscar eso, porque sólo le sumaron un arma (una carabina calibre 22) y escaparon cuando escucharon que mi hijo salía por el portón que compartimos con su vivienda”, precisó Sandra.
A los maleantes sólo les tomó unos minutos dar con el botín que buscaban y al parecer dieron por terminado el atraco cerca de las 22, cuando oyeron al hijo de Sandra que reclamaba la llave para cerrar el portón. “Uno de los que salían corriendo se le acercó a mi hijo y apuntándole con el arma le dijo ‘metete adentro que no es con vos’”, recordó la mujer.
Así los vecinos supusieron que junto a su vivienda había ocurrido un asalto y al entrar a la casa lo confirmó la palidez del anciano, que aterrado por el atraco no podía ni hablar. A su sobrino lo encontraron maniatado en el piso del comedor.
La denuncia del caso quedó radicada en la Oficina Fiscal Nº9.