En la noche del lunes trascendió que un hombre de 69 años había muerto "al caerse de una escalera" en un domicilio de la calle Barcala, entre Ferrari y Manuel A. Sáez, de Guaymallén. Pero durante la mañana de este martes los vecinos aseguraron que en el lugar había usurpadores y sumaron un curioso trasfondo a la historia.
Murió un hombre y los vecinos dicen que los usurpadores de su casa vivieron con el cadáver durante días
Ocurrió en una casa de la calle Barcala, entre Ferrari y Manuel A. Sáez de Guaymallén. El fallecido habría tenido problemas mentales
Según pudo averiguar el periodista Matías Pascualetti (Radio Nihuil) en diálogo con gente de la zona, había varias denuncias previas sobre usurpaciones en ese domicilio.
El dueño, apodado Pepe, habría padecido problemas mentales -"el síndrome del acopiador"- y aunque no vivía ahí cada tanto aparecía para regar las plantas y darles de comer a los gatos.
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El relato de una vecina
Cristina Novaro, una de las vecinas, confirmó que la construcción "estaba usurpada por dos parejas jóvenes" que delinquían por la zona y dejaban que se acumulara mucha suciedad.
La entrevistada recapituló: "Ayer (por el lunes) estas personas ingresaron a la casa y como ya los vecinos estamos cansados de que se metan y luego entren a robar a las casas nuestras, se llamó a la Policía. Cuando llegó el móvil y los efectivos empezaron a investigar todo, encontraron el cadáver del dueño".
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De acuerdo con la señora, el fallecido ya había puesto denuncias "que se suman a las de los vecinos; hemos informado sobre los robos que hacía esta gente".
"Lo que no sabemos es si ellos le hicieron algo al dueño de la casa o fue muerte natural. Tiene que haber llevado por lo menos tres días ahí por el olor y el estado del cuerpo", amplió.
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Llama la atención que estos sujetos puedan haber estado "conviviendo" -la palabra no es del todo adecuada- con el muerto durante tanto tiempo. Resta ver qué pistas recaba la Justicia para delinear el panorama.





