Una mujer de 21 años quedó detenida e imputada luego de reconocer que parió a una bebé y la enterró en una finca de Guaymallén donde vive con su madre y sus hermanos. El cuerpo de la recién nacida fue encontrado por un perro de la familia. Tenía el cráneo fracturado, y desprendimiento de uno de sus brazos. Llevaba tres días sin vida.
El macabro hallazgo ocurrió alrededor de las 9 de este miércoles cuando una mujer llamó al 911 luego de ver a su perro que jugaba con el cuerpo de un bebé sin vida y completamente desnudo en la finca de calle San Miguel y Mauricio Grenon, de Guaymallén.
La mujer de 43 años dijo que allí vive con sus cuatro hijos, dos mujeres y dos hombres. Uno de sus nietos, de 5 años, fue quien alertó que el perro jugaba con un bebé.
La Policía revisó la zona y encontró un pozo donde había manchas de sangre, y el cuerpo de una bebé recién nacida, con 10 centímetros de cordón umbilical, rotura de cráneo, desgarro del brazo derecho y desprendimiento del izquierdo. Además el cuerpito estaba completamente desnudo.
La bebé estaba en avanzado estado de descomposición y según los primeros indicios llevaba al menos tres días son vida.
En medio de todo el operativo, una mujer de 21 años, hija de quien llamó a la Policía confesó que había parido a la bebé y que ella la enterró, por lo que quedó detenida a disposición de la Oficina Fiscal Nº 9 con la causa caratulada como homicidio agravado por el vínculo.