Por José Luis Salas
Habló la familia de un joven de 21 años que el domingo fue ultimado en Cuadro Nacional, San Rafael. Tenía una beba de ocho meses. Sospechan de una familia.
“Mi hijo Brian murió de un cuchillazo que atravesó un pulmón y tocó el corazón”
Dolor, angustia, bronca y resignación son algunos de los sentimientos que no pudieron ocultar los padres de Brian Morales, el joven de 21 años asesinado el domingo en el distrito Cuadro Nacional, en San Rafael.
Justo en el Día del Niño, Brian perdió la vida de una puñalada a manos de un tercero que ni siquiera conocía, según contó su madre María Alejandra Morales. “Mi hijo murió en el lugar del hecho por un cuchillazo que le atravesó el pulmón y tocó su corazón”, recordó entre llantos durante la entrevista con Diario UNO de San Rafael. Todo empezó el sábado por la tarde cuando Brian y un hermano fueron a comprar un par de cervezas y en el camino se encontraron con los Velásquez, una familia con la que Morales mantuvo una disputa desde la adolescencia. Allí cruzaron algunos insultos y agresiones verbales hasta que el joven y su hermano se fueron a su casa. Así la tarde transcurrió, entre vaso y vaso de cerveza, hasta que llegó la noche y a las 23.30 un amigo de Brian lo pasó a buscar. “Esa fue la última vez que lo vimos en casa”, recordó su padrastro Carlos Torres, que lo crió desde los dos años. “Mi hijo era un indio, tomaba cerveza y no niego que fumara marihuana, pero desde que nació su beba de 8 meses se había calmado y hasta empezó a trabajar por su hija”. Esa noche Brian se fue con un amigo y a las 2 se encontró nuevamente con parte de la familia Velásquez. Uno de ellos, Jesús, señaló María Alejandra, lo invitó a zanjar las diferencias que tenían y tras un par de insultos se agarraron a las trompadas. En el medio de la lucha, según uno de los testigos, apareció Edgardo Muñoz (22), que sería novio de la hermana de Jesús Velásquez. Según la madre de Brian, “Muñoz tomó un objeto contundente, golpeó a mi hijo en la cabeza y luego lo apuñaló por la espalda a la altura del costado superior izquierdo”. Brian quedó recostado sobre un árbol, cubierto de sangre y con los ojos semiabiertos. En este escenario de confusión, Muñoz y Jesús Velásquez abandonaron la calle y rápidamente se escondieron en la casa de la familia de este, mientras el amigo de Brian corrió hasta la casa de los Morales a darle la noticia a la mamá. Al llegar a la escena del crimen, según María Alejandra, “nos recibieron a piedrazos y nadie nos quería ayudar” y agregó: “Mi hijo se estaba muriendo y no sabíamos qué hacer hasta que le pedimos a un vecino que lo llevara al hospital”.Recomendadas
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