La Fiscalía de Homicidios intenta determinar cómo ocurrieron los hechos que terminaron con la vida de un ex preso, que en la mañana de ayer fue abatido a balazos por un panadero en Las Heras. Si bien en un primer momento trascendió que todo fue en medio de un robo, para los pesquisas esta hipótesis no está clara e investigan si los protagonistas se conocían y si entre ellos existían cuentas pendientes. Rubén Jesús Escudero (29) recibió dos disparos, uno en cada pierna, alrededor de las 8 de ayer en el barrio El Resguardo. Mientras escapaba corriendo de su agresor, perdió mucha sangre y murió cuando ingresaba a la casa de una pariente. El hombre vivía en esa barriada. Cuando los sabuesos policiales llegaron a la escena lo primero que se manejó es que un joven se había resistido a ser asaltado y se defendió con un arma de fuego disparando sobre la víctima, apodada Pollero. El hombre que efectuó los disparos fue señalado como un panadero de 25 años, que en ese momento ingresaba a una despensa para hacer un reparto. La policía comenzó a buscarlo y tras recorrer varios domicilios lo ubicaron. Los efectivos no hallaron el arma homicida -una pistola calibre 9 milímetros-, pero sí un revólver calibre 38. El panadero quedó en calidad de aprehendido en la Comisaría 16 y hasta anoche no había declarado de manera formal. Los investigadores recolectan testimonios y esperan los informes de Policía Científica para determinar cómo fue la secuencia. También debe declarar un hombre que fue testigo presencial. Con estos elementos, el fiscal Carlos Torres decidirá si libera al hombre que disparó entendiendo que fue en legítima defensa en un caso de robo o, por el contrario, si define imputarlo al considerar que hubo intención de matar o al menos imprudencia. Es que más allá de la posibilidad del asalto, hay sospechas de que el crimen haya respondido a algún problema anterior entre ambos. El panadero es del barrio Eva Perón, cercano a El Resguardo, donde vivía Escudero. Además, a este último en los minutos previos a su muerte se lo vio con un palo y cómo esperando a alguien, describió un testigo. Otro dato que llama la atención es la saña con la que le dispararon. Si bien sólo le acertaron dos tiros, el atacante habría disparado 10 veces, ya que esa cantidad de vainas servidas se encontraron en la calle. Los pesquisas esperan contar con la declaración de los familiares de ambos para saber si se conocían. Escudero hace poco había salido de la cárcel, adonde llegó condenado por robos. El panadero también tenía un antecedente penal, aunque menor, según confió una fuente.
Si bien en un primer momento trascendió que todo fue en medio de un asalto, para los pesquisas esta hipótesis no está clara e investigan si los protagonistas se conocían y si entre ellos existían cuentas pendientes.




