El hecho ocurrió en Guaymallén cuando la víctima tenía 14 años. Dijo haber sido manoseada por el hombre y también por un vecino. Aumento de las denuncias de delitos sexuales durante el fin de semana.

Luego de 12 años de silencio, denunció haber sido abusada por su padrastro

Por UNO

Una docena de años después, una joven se animó a denunciar a dos hombres que la habrían abusado sexualmente en una casa ubicada en Guaymallén. Debido al tiempo y la imprecisión respecto a los autores, será muy difícil esclarecer el hecho.

El caso trascendió cerca de las 10 de este lunes, cuando la víctima se acercó hasta la Oficina Fiscal 8, ubicada en la Comisaría 25 de la localidad de San José. La mujer de 26 años hizo su exposición ante las autoridades judiciales.

Fuentes ligadas a la causa detallaron que la joven señaló que cuando tenía 14 años fue abusada por su padrastro y por un vecino. La denunciante manifestó que fue manoseada en sus partes íntimas. El expediente quedó caratulado como abuso sexual gravemente ultrajante.

Pero en su relato no pudo precisar ni la identidad del vecino ni el domicilio de alguno de los acusados, por lo que la causa se ha convertido en un pantano. No sólo por este aspecto, sino por la dificultad para probar ese tipo de vejamen que, tras 12 años, no deja ningún tipo de secuela física.

De todas maneras, el fiscal departamental Juan Carlos Alessandra ya realizó los primeros oficios en el caso. Uno de ellos, el más importante por estas horas, es un peritaje psicológico que realizará el Cuerpo Médico Forense (CMF). En este informe se definirá si la víctima presenta indicios de haber sido abusada o, por el contrario, signos de fabulación.

Catarata de causas

El fin de semana pasado hubo una innumerable cantidad de denuncias en distintos puntos de la provincia por abusos sexuales. Los fiscales de distintas dependencias del Gran Mendoza destacaron el aumento de la cantidad de casos en estos días.

Para los magistrados, el disparador fue el día viernes cuando trascendieron a los medios de comunicación tres casos. En dos de ellos, las menores de edad atacadas, de 10 y 13 años, terminaron embarazadas -ver notas relacionadas-. Ambos expedientes tienen a sus principales sospechosos tras las rejas.

Las autoridades judiciales creen que tal como pasó con las causas de violencia de género, estos hechos ayudaron a las víctimas de abusos sexuales a tomar valor y realizar las denuncias correspondientes.