El crimen de Nicolás Varas (19) sumó una nueva detención. Una mujer se convirtió en la tercera imputada por participar del ataque al chico que murió atropellado a fines del año pasado tras una pelea entre dos facciones en una plaza de Guaymallén. Testigos y mensajes complicaron a la nueva sospechosa.
Los mensajes que complicaron a la nueva detenida por el crimen del joven atropellado: "Sólo había que tocarlo"
Rebeca Ortubia es la tercera sospechosa por el crimen de Nicolás Varas (19), quien sufrió la amputación de sus piernas y luego murió
Rebeca Ortubia es la nueva y tercera imputada como coautora de homicidio agravado por alevosía. La joven fue detenida y acusada formalmente en la tarde del miércoles, por lo que pasó a arriesgar una potencial condena a prisión perpetua, al igual que su cuñado Lucas Mariano Tello (31) y su concuñada Micaela Natalí Lucero (26).
Por consejo de su abogado particular, Martín De Olano, la nueva sospechosa del crimen optó por no declarar en el expediente.
Las pruebas que la vinculan al crimen
La fiscal de Homicidios Claudia Ríos cuenta en el expediente con relatos de testigos que ubicaron a Rebeca Ortubia a bordo del VW Gol con el que Nicolás Varas fue atropellado. Incluso la propia Micaela Lucero detalló en su declaración indagatoria que era su concuñada quien estaba en el asiento del acompañante y quien le gritó al conductor: "¡dale, pasalo por encima!".
A estas pruebas se le suma una conversación que mantuvieron por WhatsApp ambas sospechosas. En ese diálogo, posterior al crimen, Rebeca Ortubia le envió un audio a Micaela Lucero donde comentaban que en Instagram había cadenas de oración por la víctima -hasta ese momento estaba internado con las piernas amputadas-. Según comentaron fuentes vinculadas a la causa, luego le dice "sólo había que tocarlo, no arrastrarlo abajo del auto. Qué boludo".
Por otro lado, Rebeca Ortubia está señalada por ser la que originó el conflicto previo al crimen en la Plaza del Encuentro, ubicada en Villa Nueva. La reconstrucción apunta a que fue ella quien comenzó a discutir en el lugar con la hermana de Nicolás Varas, con quien sostenía problemas previos. Incluso testigos señalaron que apuñaló en la pierna a la adolescente de 17 años, antes de salir a perseguir a su hermano con el auto de Lucas Tello.
Atropellado y crimen en Guaymallén
En la noche del 26 de diciembre pasado se produjo un altercado entre dos grupos de jóvenes que se encontraban en la Plaza del Encuentro de Guaymallén. De un lado estaban Lucas Tello con su hermano y las novias de ambos, mientras que del otro se encontraba Nicolás Varas, su hermana y las parejas de ambos. Las mujeres de ambos grupos comenzaron a discutir por problemas previos y se produjo una pelea. Una hipótesis sostiene que luego de ese episodio, el chico de 19 años y su cuñado se fueron con algunos teléfonos celulares de la otra facción.
La acusación sostiene que Lucas Tello se subió a su auto VW Gol con Micaela Lucero y Rebeca Ortubia como acompañantes y comenzaron a perseguirlos. Varios vehículos que circulaban en el lugar intentaron detener el accionar del conductor, ya que tenía intenciones de arrollar a los jóvenes. De hecho, un testigo declaró que escuchó a una mujer gritar desde el auto que pisara al joven.
Incluso Nicolás Varas se alcanzó a subir a un taxi con intenciones de evitar ser atropellado, pero el auto de Lucas Tello lo interceptó y obligó al taxista a que lo haga descender del auto.
Para la acusación está totalmente descartado que hubo una legítima defensa en el crimen. Por el contrario, la alevosía implica que atropellaron la víctima tras perseguirla y dejarla en un estado de indefensión, incluso arrastrándola por varios metros cuando ya estaba debajo del vehículo, lo que le produjo las graves lesiones -incluida la amputación de sus dos piernas- que terminaron con su vida en los primeros días de enero.






