ver más

Una pareja de Guaymallén cumplía 22 años de casados y tenía pasajes para ayer. Alguien lo comentó y el dato llegó a una banda, que asaltó su casa en la mañana y maniató a sus dos hijos.

Les robaron $27.000 y un auto horas antes de partir a México

Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar

Estar casados 22 años no es cosa de todos los días. Por eso una pareja de La Primavera, en Guaymallén, decidió hace tiempo festejar tamaño logro con un viaje de relax a México. Pero ellos o alguien de su entorno en la fábrica de pinturas que poseen hizo un comentario desafortunado que llegó a oídos de ladrones. Ayer una banda asaltó la casa de la pareja cuando sus hijos dormían y tras maniatarlos les robaron $27.000 y un auto Suzuki Fun en el que cargaron LCD, computadoras y otros electrodomésticos.

Pese a que tenían pasaje para partir a tierras mayas para la tarde de ayer, temprano por la mañana Eduardo Ginestar y su esposa salieron a trabajar como todos los días. Con uno de ellos se fue también el hijo menor de la  pareja, un adolescente de 13 años que iba al colegio, y en la casa de calle Mitre casi Argumedo quedaron durmiendo los dos hijos mayores: Exequiel (16) y Evelyn (18). “Danos la plata que se lleva tu viejo a México o te matamos”. Ese fue el grito que escuchó Evelyn y apenas giró la vista se encontró con cuatro desconocidos que le apuntaban con sus armas. La amenaza la sacó del sopor  que tenía, ya que acababa de levantarse, y en ese segundo dos de los delincuentes se abalanzaron sobre ella y la maniataron. El resto de la banda hizo lo mismo con su hermano Exequiel, que aún dormía. Así, atados, ambos hermanos fueron llevados al living de la casa y allí los asaltantes amenazaron con matar a la chica si no les entregaban el  efectivo que sus padres pensaban llevarse al viaje. “Está claro que fue una batida, porque los tipos sabían todo del viaje y ellos se habían cuidado de no comentar nada”, contó Máxima Rajoy, una vecina de la familia saqueada. Sin chances de escapar o al menos de pedir  ayuda, los jóvenes confesaron el lugar en que se guardaba el dinero y debieron ser testigos mudos de cómo la banda desarmaba su casa, cargando 3 LCD y 3 computadoras al Suzuki Fun de la chica. Mientras los maleantes seleccionaban el botín, sonó el portero de la casa; en la puerta estaba la camioneta de un proveedor de la fábrica de pinturas que la familia tiene detrás de la vivienda. Desconociendo lo que ocurría puertas adentro, el hombre insistió en hacer sonar el portero y ante eso uno de los delincuentes le ordenó a Evelyn que atendiera y despachara al recién llegado. Lo que el asaltante no previó es que cuando la chica levantó el tubo del otro lado el proveedor escuchó todo lo que se dijo. Sin percatarse de eso, el sujeto continuó gritándole a su víctima y al oír eso el hombre detectó que  algo malo pasaba y se fue directo a una comisaría cercana. La llamada apresuró el atraco, por lo que en pocos minutos la banda emprendió la fuga en el auto de la joven, llevándose también una pistola del dueño de casa y los celulares de las víctimas. Apenas salieron la chica activó la alarma de la casa y al poco tiempo llegó hasta allí el primer móvil. Si bien esos efectivos patrullaron la zona, no lograron dar con los ladrones. El auto robado, desmantelado y sin ruedas apareció más tarde en un descampado cercano al barrio Paraguay. Dos de las ruedas robadas fueron halladas en un Dodge 1.500 que también fue secuestrado. Según trascendió  ayer, los padres de los chicos asaltados intentaron cambiar sus pasajes, pero como no lo lograron finalmente partieron a México.

MÁS LEÍDAS