Por Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariuno.net.ar
Daiana Reinoso y José González eran pareja y fueron asesinados. Los cadáveres que fueron hallados en El Carrizal y Papagayos tenían una bolsa en la cabeza, aunque ella fue baleada y él asfixiado. Los dos homicidios están sin dudas vinculados. Intenta
Las escalofriantes revelaciones del crimen de un matrimonio arrojaron algo de luz sobre la pista mafiosa
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Daiana Reinoso fue asesinada. Su cuerpo fue encontrado en el circuito de Papagayos el pasado lunes, tras dos días de estar desaparecida. Tenía una bolsa en la cabeza, las manos atadas, cinco tiros en su cuerpo y heridas en sus pechos que revelaban una tortura previa antes de que le quitaran la vida. A su marido, José González, alias “El Narigón”, lo mataron un mes antes y el cadáver fue hallado en El Carrizal. También tenía una bolsa en la cabeza pero la causa de la muerte fue por asfixia. Los dos crímenes sin dudas están vinculados pero los investigadores todavía no pueden establecer el hilo conductor.
Inicialmente la causa por el homicidio de “El Narigón” había recaído sobre el fiscal Juan Ticheli de Luján de Cuyo, pero cuando fue asesinada su esposa la Procuración decidió unir ambos expedientes y que la investigación la llevase a cabo Delitos Complejos. Si bien fue Claudia Ríos quien se hizo cargo de las causas al principio, su par Daniel Carniello regresó de su licencia y por ser el fiscal natural se quedó con la investigación.
Las primeras medidas que tomó el magistrado fue secuestrar de la casa de Daiana Reinoso una computadora, un pen drive y el vehículo de ella, un Ford Escort.
Carniello buscará alguna pista, sobre todo, en los dispositivos informáticos que le otorguen algo de luz a los hechos.
Sucede que cuando “El Narigón” fue asesinado, Daiana no aportó ningún dato relevante ante el fiscal Ticheli que le tomó declaración.
Pero se sabe que el hombre tenía antecedentes policiales. Incluso en el mes de diciembre pasado, antes de ser asesinado, fue detenido junto a su esposa Daiana y otro hombre en San Rafael porque tenían en su poder dos armas de fuego.
Fuentes policiales revelaron que ella decidió asumir el delito de esas portaciones y dijo que las había puesto en el bolso sin que su marido y amigo lo supieran.
Este dato, para los pesquisas, desnuda que ambos estaban relacionados al mundo delictivo. Si bien suena fuerte la posibilidad del narcotráfico, todos se inclinan más porque la pareja podría estar dedicada a los robos domiciliarios.
En ese contexto sospechan los investigadores que González fue ultimado, posiblemente, por haberse quedado con algo que no debía. Pero el enigma es por qué mataron a su pareja, torturándola previamente.
Este método denota que los asesinos querían que ella les revelara algo y por la violencia del crimen (agresiones en sus pechos y cinco balazos) es clara la ira, vinculada a la venganza, posiblemente.
A los cadáveres de ella y de su marido les dejaron una bolsa en la cabeza, que hace suponer que se trata de los mismos criminales. Pero los investigadores no descartan que el ataque a Daiana pueda también estar relacionado a otra venganza: que por no decir en la Justicia quién mató a su esposo allegados a éste la torturaron hasta que lo reveló, y luego la mataron.
Y la bolsa en la cabeza podría tener dos significados: se trata del mismo mensaje mafioso si es que la pareja fue asesinada por las mismas personas o que vengando el crimen de González, le hicieron lo mismo cubriendo su cabeza.