Si se suman las jornadas del jueves pasado y de este martes, la monja Kosaka Kumiko ha estado casi un día entero en horas reloj declarando ante la Justicia por los casos de abusos sexuales en el instituto Antonio Próvolo. En esta ocasión, aceptó preguntas de los abogados de las víctimas y evidenció varias contradicciones.
Cerca de las 9 comenzó la segunda parte de la declaración indagatoria de la japonesa, quien está detenida desde el miércoles pasado. Una vez más, la sospechosa negó en líneas generales todos los hechos que el fiscal Gustavo Stroppiana le endilga.
Sin embargo, en esta jornada decidió responder las preguntas de los abogados querellantes -tiene derecho a no hacerlo- y presentó algunas contradicciones respecto a las pruebas que se han recabado en el expediente.
Por un lado, Kosaka rechazó la tesis de haberle colocado pañales a una víctima que había sido abusada por el cura Horacio Corbacho (56), agregando que no existía ese material en el establecimiento educativo ubicado sobre calle Boedo, en Luján de Cuyo. Lo concreto es que en los allanamientos que se realizaron las autoridades incautaron pañales, justamente.
La imputada también confirmó que se turnaban cada una semana con otra clériga -quien ya declaró hace días- para cuidar el establecimiento durante la noche. Esto la dejó expuesta ya que las víctimas apuntan pura y exclusivamente contra la monja de rasgos orientales y no contra su colega.
Kosaka también confirmó que ella dormía en una habitación ubicada frente a un baño del establecimiento. En este último lugar, una joven aseguró que en 2012 fue abusada sexualmente por uno de los acusados.
La sospechosa también dijo que las declaraciones de las víctimas le parecen "imposibles" o "fantasiosas".
¿Qué resta?
Tanto en el expediente principal de la causa, que tiene formalizados a los cinco primeros imputados, como la compulsa contra Kumiko Kosaka restan varias medidas por realizar. Por un lado, se realizarán las declaraciones testimoniales otros menores de edad en cámara Gesell, ex alumnos del Próvolo.
En tanto que el fiscal Stroppiana, que se reincorporará en los próximos días tras una licencia, espera recibir los informes periciales médicos, forenses y científicos que se realizaron en las víctimas y en las escenas del crimen.
El lunes de la semana que viene se presentará a declarar el sacerdote Dante Simón, el vicario judicial que el Vaticano envió para acompañar la investigación por los abusos sexuales.




