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Sus abogados solicitaron en la Justicia Federal que se proteja la libertad de su clienta. En la Justicia provincial, dieron cuenta de las acusaciones. En tanto que su hija y su suegra junto a una cuadrilla de familiares y amigos bloquearon el ingreso d

"La Yaqui" se dio por aludida, presentó un habeas corpus y salió a presionar a los medios

Por Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariouno.net.ar

Desde el jueves de la semana pasada Mendoza se pareció un poco a México o al peor momento de Colombia. Trascendió que la supuesta líder narco del Oeste de Godoy Cruz, Sandra Yaquelina Vargas, alias “La Yaqui”, de 36 años, había mandado a asesinar a tres periodistas de diario El Sol por las investigaciones que han realizado. Ahora sus familiares acusaron a los policías de Inteligencia Criminal de inventar esas amenazas. Sus abogados presentaron en la Justicia Federal un habeas corpus para que se resuelva rápidamente si la libertad de su clienta está en riesgo, ante u na posible orden de detención. También presentaron en la Justicia provincial un escrito en que el dieron cuenta de las acusaciones directas o sugeridas contra  "La Yaqui" , a la vez que indicaron que ella no se esconde de la y llegado el caso se presentará a declarar.

Son días extraños y difíciles. Policías encubiertos afirman que la conocida Yaqui habría mandado a matar a tres cronistas. La Justicia interviene pero no tiene pruebas, al menos por el momento, para actuar contra la mencionada en ese informe policial. Es por ello que sus familiares y un grupo de conocidos estuvo cortando calles en Godoy Cruz y luego fueron a los medios de comunicación.

Alrededor de las 15.30 de este lunes la puerta del UNO Medios comenzó a poblarse de jóvenes y algunos adultos con carteles y pancartas. Estaban liderados por dos mujeres que al identificarse llamó la atención. Se trataba de Silvina Gélvez (20), hija de Sandra Yaquelina Vargas, y la suegra de ésta, Nora Gatto (62), que pedían dar su versión de lo sucedido en torno a los últimos acontecimientos.

Lo sucedido es conocido porque tuvo repercusión nacional e internacional. Un grupo de efectivos de la división Inteligencia Criminal (de la Policía de Mendoza) le acercó a sus superiores un dato que puso en vilo a todo el Ministerio de Seguridad: que en una reunión en San Luis “La Yaqui” decidió mandar a matar a tres periodistas. La fiscal especial, Claudia Ríos, tomó la investigación y el personal de Inteligencia le dijo, por inferencia, que esos tres cronistas pertenecen a diario El Sol, por lo que se les asignó a custodia policial en sus casas y lugar trabajo.

Pero la fiscal aún no ha podido establecer la veracidad de esas supuestas amenazas. Los efectivos de Inteligencia Criminal no le aportaron la identidad del informante. Por lo tanto, Ríos no puede citar al informante y con ese testimonio imputar a La Yaqui. Es decir, se están incorporando datos a la causa pero no más que eso, por el momento.

La supuesta líder narco tomó nota rápidamente de lo que está sucediendo. Advirtió que pasaron algunos días y no le podían probar nada. Entonces sus familiares y algunos conocidos salieron a buscar en los medios periodísticos un espacio para su descargo.

La hija de “La Yaqui”, Silvina, y su suegra se sentaron frente a las cámaras y comenzaron a hablar.

Ambas sostuvieron que contra Sandra Yaquelina Vargas "no hay ninguna causa" que la involucre con el mundo delictivo y si no hay es porque no está vinculada al hampa. Sobre el informe de Inteligencia Criminal que sostiene que “La Yaqui” mandó a matar a los tres periodistas, su hija y suegra pidieron las pruebas porque, de lo contrario, "van a ir hasta las últimas consecuencias" contra esa división policial.

"No existen los angelitos ni los soldaditos. Esos son inventos", sostuvo Silvina, la hija de Yaqui.

Al ser consultada sobre el por qué asesinaron a su padre, Cristian Gélvez (40), Silvina explicó que su padre tenía un amigo que murió en un accidente de tránsito con la moto que conducía su padre.

Agregó que la víctima era cuñado de un policía de la comisaría 27 y éste se la juró a Gélvez. Pero la acusación más contundente fue cuando la joven dijo que este uniformado vendía drogas en el Oeste godoicruceño.Por otro lado, acusó que hay un uniformado de la división Búsqueda de Prófugos que amenaza a su familia.

Para Silvina aquel siniestro vial fue el comienzo de la "larga persecución" que padecen y que ahora se sumó el personal de Inteligencia Criminal. Y sumó otro dato para refrendar la inocencia de su madre: "El año pasado nos hicieron 48 allanamientos y no encontraron nada, sólo nos rompieron las cosas y a veces hasta se llevaron algo (los policías)".

Por esta razón, Nora Gatto y Silvina quieren que los efectivos de esa división presenten las pruebas ante la fiscal Ríos de esas amenazas de La Yaqui, que muestren una foto y una grabación de esa supuesta reunión en San Luis en la que se ordenó el asesinato de los tres periodistas.

Al respecto, indicaron que realizaron una presentación judicial para que se aclare esta situación, para ellas inventada, y avisaron que continuarán en la Justicia hasta las últimas consecuencias contra quienes difamaron a Yaquelina Vargas, una mujer que "vive de lo que venden en la rotisería" que tiene en Godoy Cruz, aseguró su hija Silvina.

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foto: diego anguita / diario uno
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Los familiares y allegados a Yaqui exigieron replicar las acusaciones.
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Llegaron con carteles, jóvenes y mujeres con niños.

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