Una rueda de reconocimiento con resultado positivo se convirtió en una prueba piramidal para la acusación contra dos jóvenes por la golpiza que sufrió Carlos Amieva, el reconocido entrenador de voley que lucha por su vida tras ser atacado el sábado pasado en Tunuyán, en una discusión de tránsito.

La fiscal departamental Eugenia Gómez había ordenado realizar una rueda de reconocimiento con los dos imputados, Diego Sicre (30) y su sobrino Matías Sicre (24). La testigo fue la pareja de Amieva, quien estaba presente al momento en que se produjo la brutal golpiza.

La mujer señaló a los Sicre, que estaban parados a través de un vidrio espejado junto a otras personas que no tienen relación con el expediente. Con este resultado, la rueda de personas será un argumento fundamental para sostener la acusación por parte de la Fiscalía.

Por el momento, ambos sospechosos continuarán detenidos pese a que el delito que tienen imputado -lesiones graves- es excarcelable. Trascendió que el abogado Daniel Sosa Arditi se constituyó como representante de los jóvenes.

Ahora la causa puede caminar por varios caminos en los próximos días. Ya sea con un posible agravamiento de la imputación a tentativa de homicidio si así lo dispone la fiscal o con la libertad de Diego y Matías Sicre si así lo solicita la defensa y lo ordena un juez.

Mientras tanto, Carlos Amieva continúa internado en terapia intensiva y su estado de salud es delicado ya que presenta una neumonía y una infección cerebral, según informó su propia hermana.

carlos amieva.jpg
Carlos Amieva sufrió una golpiza en Tunuyán.

Carlos Amieva sufrió una golpiza en Tunuyán.

Golpiza en Tunuyán a Carlos Amieva

En la noche del sábado, cerca de las 23, Carlos Amieva iba junto a su pareja en su auto por calle Hipólito Yrigoyen, a dos cuadras de la calle principal de Tunuyán, donde tuvo una pelea verbal con al menos dos hombres que circulaban en una camioneta detrás de él.

Lo que originó el enojo de los ocupantes de la camioneta habría sido la baja velocidad a la que circulaba Amieva, pero la situación no quedó allí, ya que los hombres se adelantaron y encerraron al también periodista deportivo, lo que provocó un accidente.

En ese momento, Amieva se bajó de su auto para hablar con los hombres, quienes pasaron directamente a las piñas. Lo golpearon tanto que lo dejaron inconsciente y escaparon.

El entrenador sufrió fuertes lesiones en su cabeza al caer al piso y golpear con el asfalto, lo que le provocó una severa inflamación de su cerebro. Primero fue internado el el hospital Scaravelli, pero por la complejidad de su cuadro lo derivaron al Hospital El Carmen, en Godoy Cruz, donde fue operado.

Testigos indicaron que los agresores son familiares y que tienen una finca conocida en la zona. Con esta información, y otros detalles, los investigadores llegaron a detener a dos posibles autores.

Temas relacionados: