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Según los pesquisas locales, los seguían desde abril y sabían que obtendrían 300 kilos de cocaína provenientes de Bolivia. Les secuestraron un chip telefónico y una notebook que serán peritados.

La pareja asesinada en Vistalba iba a recibir una carga de droga de Bolivia

Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar

“Los estábamos siguiendo desde hace seis meses, tanto es así que la causa ya estaba iniciada en el Juzgado Federal Nº1. Sabíamos quiénes eran y las investigaciones estaban muy avanzadas cuando los mataron”, confió ayer una alta fuente de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico al referirse . Según la fuente, la pareja chilena, a quienes se les atribuyó vinculaciones con el narcotráfico europeo, iba a recibir desde Bolivia una importante carga de cocaína, que planeaban sacar por Chile con destino a Europa. Previo entregarles a sus hijos la casa en que ocurrió el crimen, los investigadores pusieron la lupa en un chip telefónico y una notebook que secuestraron en la vivienda.

Para los pesquisas de la Fiscalía de Delitos Complejos, una punta del ovillo que deberán desenredar para poder llegar hasta los asesinos de Oscar el Vinchuca Guzmán (68) y de su esposa, María del Carmen Honorato (60),  podría estar en un chip telefónico y una notebook que encontraron en la casa de Cerro Aconcagua 2615 de Vistalba, en Luján. “Es llamativo que, más allá del dolor del momento, cuando llegaron los hijos estaban desesperados por saber si los asesinos se habían llevado dos paños con joyas valiosísimas que estaban debajo del lavamanos del baño, en la habitación de la pareja, y también buscaban saber si habíamos encontrado una notebook. Cuando se les informó que ambos objetos estaban, se preocuparon porque les entregáramos la computadora, algo que  el fiscal ya había decidido secuestrar”, confesó una fuente ligada a la investigación. Es que los sabuesos creen que los asesinos o el autor intelectual del crimen conocían a sus víctimas y de hecho habían mantenido alguna comunicación con ellos. Eso explicaría, por ejemplo, el hecho de que los agresores  sólo se llevaran de la casa los celulares del matrimonio, en los que podrían haber quedado vestigios de esas comunicaciones. Quienes sostienen esta hipótesis están convencidos de que el doble crimen fue obra de la mafia del narcotráfico. No sólo porque ambas víctimas fueron torturadas antes de ser asesinadas –Guzmán presentaba cortes en el  cuello y en la ingle y fue ultimado de un tiro en la nuca en el patio de la casa y su esposa fue hallada atada con el cinturón de su bata a la pata de la cama, en la que apareció asesinada de un tiro en la cabeza–, sino porque se  sabía que la pareja estaba por recibir una carga de 300 kilos de cocaína proveniente de Bolivia. “Les estábamos siguiendo los pasos desde abril, pero en estos meses no hicieron ningún movimiento que nos permitiera atraparlos con pruebas para inculparlos. Sí sabíamos cómo trabajaban y también que iban a recibir  esa droga por estos días, y que aprovechando sus vinculaciones en Chile la sacarían por allá hacia Europa, pero alguien se les adelantó y los asesinó”, precisaron desde la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, según  esos pesquisas, en la causa iniciada y que investigaba el Juzgado Federal Nº1, Secretaría Penal C. Según señalaron estos sabuesos, que pasaron meses estudiando los movimientos de Guzmán, el hombre no era un improvisado a la hora de manejar sus negocios. “Teníamos más de 500 hojas escritas con sus movimientos y te puedo asegurar que no dejaba ni el más mínimo detalle librado al azar, de otra manera no tendría en el barrio la imagen que tenía. Era puntilloso y previsor, quien los asesinó debió conocer sus movimientos”, concluyeron los investigadores. Ahora será tarea de los especialistas tecnológicos de Investigaciones bucear en la información que puedan contener el chip telefónico y la computadora secuestrada, y que pueda echar luz a la causa. 

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