Rebecca Joynes era una joven de 30 años, adinerada, maestra en escuelas de zonas complejas de Inglaterra. Duplicaba la edad de sus alumnos, pero esto no fue un impedimento para abusarlos sexualmente y terminar siendo condenada en uno de los casos más recordados de ese país en los últimos años.
La maestra que fue filmada comprando regalos a sus alumnos antes de abusarlos
La maestra de 30 años fue condenada por abusar de dos alumnos menores de edad, con uno de los cuales hasta tuvo una hija
Fue a mediados de 2021 cuando la maestra empezó a contactar a uno de sus alumnos, de 15 años. No lo hizo a través de los canales formales de la escuela, sino que lo hizo a través de su perfil en la red social Snapchat. En cuestión de minutos, estaban hablando mediante WhatsApp.
Ese fue el nacimiento de una "relación" prohibida entre la maestra y el alumno que desembocó en una causa judicial por abuso sexual. El encuentro sexual entre ambos era innegable: se encontró semen del adolescente en la cama de su maestra y además fueron filmados por una cámara de seguridad en momentos previos cuando Rebecca Joynes le compró un cinturón Gucci valuado en más de 400 dólares.
La maestra reincidente
Tras ser descubierta, Rebecca Joynes fue suspendida de su puesto como maestra, aunque quedó en libertad sujeta a ciertas normas de conducta. Una de ellas era, lógicamente, no volver a contactar menores de 18 años. Pero no lo cumplió.
A mediados de 2023 había establecido un contacto similar con otro alumno de 16 años. El modus operandi era exactamente el mismo. Pero las consecuencias fueron más allá: la maestra quedó embarazada.
El menor declaró en la causa que ella le había jurado que era infértil debido a una enfermedad en sus ovarios. También la definió como “controladora”. El bebé de ambos nació, pero inmediatamente le quitaron la custodia a la maestra.
La maestra comenzó a ser juzgada por ambos hechos a mediados de 2024. El propio fiscal la definió como una “depredadora sexual”. La pena que recibió: 6 años y medio de prisión y una prohibición de por vida para trabajar con menores de edad.





