Policiales Jueves, 30 de agosto de 2018

La "Jefa" del Próvolo esperará el juicio detenida

A Graciela Pascual, ex representante legal del instituto, le negaron la libertad. Actualmente tiene prisión domiciliaria.

Un mes se tomó la Justicia de Garantías para definir en qué condición esperará el juicio la Jefa del instituto Antonio Próvolo, una de las tantas personas que están acusadas por los abusos sexuales en el colegio religioso de Luján. A la mujer le negaron la libertad y permanecerá detenida.

Graciela Pascual (61), ex representante legal de la escuela de Carrodilla, junto con su abogado Víctor Banco, se presentaron el 1 de agosto en Tribunales tras solicitar un control jurisdiccional. Esto se hace para revisar las condiciones de detención de los sospechosos en una causa. Lo que buscaban esta mujer y su representante es el cese de la prisión preventiva.

La ex directiva fue arrestada en agosto del año pasado. La imputaron como partícipe primaria en los hechos, entendiendo los investigadores que había omitido los vejámenes. Tiempo después le darían el beneficio de la domiciliaria, aunque ahora el objetivo era mayor.

Entre algunos puntos descriptos para lograr el propósito, destacaron que si estaba libre no entorpecería la investigación y que no existía riesgo procesal.

La audiencia se desarrolló en la sala 3 y estuvo a cargo de Alejandra Alonso, la jueza que dirime todas las cuestiones vinculadas con la megacausa que explotó en noviembre del 2016. La magistrada escuchó alegar a las partes -querella y fiscalía se opusieron- y decidió pasar a un cuarto intermedio, que se prolongó hasta ayer para definir si Pascual recuperaba la libertad o si seguía detenida.

La definición fue negativa para la sospechosa, que permanecerá con arresto domiciliario hasta que se realice el debate. No se descarta que la decisión sea apelada y que el punto lo termine resolviendo un tribunal superior.

Pascual era una de las personas más importantes en la estructura del Próvolo, condición por la que los alumnos la llamaban la Jefa. Además, era considerada mano derecha del cura Nicola Corradi -otro de los detenidos y acusados-, quien estaba a cargo del colegio.

Una megacausa con 14 acusados

En mayo de este año el fiscal Gustavo Stroppiana hizo la elevación a juicio en las causas contra los sacerdotes Corradi y Horacio Corbacho y los empleados Armando Gómez y Jorge Bordón. Los cuatro están imputados por abuso sexual agravado por la guarda y convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores, delitos por los que podrían ser condenados a 20 años de prisión. Son considerados los autores materiales.

Lo dispuesto por la fiscalía encontró objeciones en dos de los sospechosos, Bordón y Gómez. El primero de ellos hizo la apelación fuera de término, por lo que únicamente se atendió el reclamo del otro involucrado. La Justicia decidió analizar la situación de los cuatro sujetos detenidos y confirmó que deben ser juzgados.

El religioso Corradi se encuentra en prisión domiciliaria por cuestiones de salud -tiene 83 años-, en tanto los otros imputados están en la cárcel de Boulogne Sur Mer.

El comienzo del caso tuvo un quinto implicado que había sido detenido también en los primeros días de investigación y que recibió las mismas imputaciones. Sin embargo, fue declarado inimputable. Se comprobó que es hipoacúsico, padece un retraso psicológico y que también fue abusado en el instituto.

En total son 14 los imputados del Próvolo. Además de Corradi, están arrestadas en una vivienda la monja Kosaka Kumiko y Pascual, por sus presuntas participaciones primarias. La religiosa Asunción Martínez está acusada también, pero en libertad, al igual que otros 7 directivos sospechados de encubrir las violaciones.

La elevación en las causas de estas personas se irá realizando en el transcurso de estos meses y luego se definirá si se hace un solo juicio con todos los acusados o si se hacen varios debates.