Caso misterioso

La gota de sangre en un tenedor que esclareció un crimen 14 años después

La víctima del crimen fue encontrada en el interior de su departamento con más de 100 puñaladas, pero no había nada forzado

El 20 de enero de 2012, un familiar de Irasema Chávez (32) encontró su cuerpo sin vida en un departamento de un complejo en Texas, Estados Unidos. Desde entonces, pasaron 14 años para que una prueba de ADN empezara a esclarecer el misterio por el crimen.

La mujer de 32 años, originaria de México, estaba cubierta de sangre. La necropsia determinó que había recibido más de 100 heridas de arma blanca, muchas de ellas infligidas con extrema violencia.

Las paredes blancas del departamento estaban manchadas de sangre y no había signos de entrada forzada: la puerta estaba abierta, lo que sugirió desde el primer momento que la víctima conocía a su agresor. Faltaba un televisor, elemento que los investigadores vincularon a un posible robo o intento de ocultar grabaciones de cámaras de vigilancia. Pero el misterio se hizo cada vez más fuerte.

La mujer que fue víctima del crimen había nacido en México y tenía 32 años.

La mujer que fue víctima del crimen había nacido en México y tenía 32 años.

El misterio del crimen dentro del departamento

Las cámaras de seguridad del complejo captaron la noche anterior a una persona con gorra que subía las escaleras, tocaba la puerta y era recibida por Irasema Chávez. Alrededor de 10 minutos después, el dispositivo de grabación se desconectó desde el interior.

La policía de Estados Unidos recogió una gota de sangre fresca, del tamaño de una moneda, sobre el mueble del televisor del dormitorio. El análisis de ADN determinó que pertenecía a una mujer hispana distinta de la víctima. Durante años esa muestra permaneció como la principal evidencia sin identificar, mientras el caso se enfriaba.

Durante 14 años la investigación avanzó a las trompadas. Se descartaron a la pareja de la mujer y a otras personas del entorno. Amigos y familiares de la víctima, también originarios de México, colaboraron con los detectives, pero no hubo avances decisivos.

La víctima y la sospechosa del crimen eran amigas.

La víctima y la sospechosa del crimen eran amigas.

La genética forense que esclareció el crimen

La policía de Estados Unidos solicitó apoyo al equipo de genealogía genética investigativa del FBI a mediados de 2024. Esta técnica cruza perfiles de ADN de escenas del crimen con bases de datos genealógicas y registros públicos para identificar posibles sospechosos a través de parentescos.

En abril de 2026 el equipo del FBI notificó a los detectives que habían identificado a una posible responsable: Mayra Velásquez, de 42 años, también originaria de México y quien había sido amiga cercana de Irasema Chávez. Ambas vivían a pocos kilómetros de distancia en la época del crimen.

En mayo, agentes encubiertos obtuvieron una muestra de ADN de la sospechosa a partir de tenedores de plástico que ella descartó en un restaurante. El laboratorio confirmó que coincidía con la gota de sangre hallada en 2012 en el mueble del televisor. Los investigadores creen que la agresora se cortó durante el crimen.

El 16 de julio de 2026 Mayra Velásquez fue detenida y trasladada a la cárcel. La acusación se sustenta en el crimen ocurrido durante la comisión o intento de otro delito -el robo del televisor-, aunque el móvil sigue sin aclararse por completo.

En pocas palabras

  • Crimen en Texas: hallaron el cuerpo de Irasema Chávez con más de 100 puñaladas, sin signos de entrada forzada.
  • ADN y Genealogía: una gota de sangre en un tenedor permitió identificar a Mayra Velásquez tras 14 años de investigación usando genealogía genética.
  • Detención y Cargo: Velásquez fue arrestada en julio de 2026 y enfrenta un cargo de asesinato capital, vinculado a un robo.
Resumen generado por Thinkindot AI

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