El hombre apareció vivo en Tupungato luego de que la Policía siguiera a su mujer. Él fue sometido a pericias psicológicas por varias contradicciones en su testimonio.

La esposa del cartonero que había desaparecido quedó detenida por falso testimonio

Por UNO

Está detenida por falso testimonio la esposa del cartonero que desapareció durante una semana y quesegún la mujer había sido raptado de su casa del barrio Campo Papa, de Godoy Cruz. En tanto el

sometido a pericias psicológicas y psiquiátricas luego de que presentara varias contradicciones en

su declaración.

Qué pasó la noche del sábado 10 en la casa del cartonero Marcelo Mansilla es aún una

incógnita. Es que nada parece estar claro luego de que el hombre –en buen estado de salud– y su

mujer fueran interceptados en Tupungato y declararan por más de cuatro horas ante la fiscal Claudia

Ríos.

Según trascendió de altas fuentes investigativas, los dichos de ambos sólo concuerdan en que

varios hombres entraron a la vivienda cerca de las 2 de la madrugada y se llevaron al cartonero por

la fuerza.

Las situaciones que relata la pareja difieren en casi todo lo demás. Erica Piña (28), la

mujer, dijo en principio que los secuestradores se habrían presentado como policías, que empuñaban

revólveres y que tenían una orden de allanamiento. Nada de eso pudo comprobarse, ya que luego de un

exhaustivo rastreo los investigadores constataron que el hombre no estaba detenido en ninguna

dependencia policial y que ningún efectivo de la fuerza había llegado a esa casa para concretar un

operativo.

Estos relatos y otros tantos que fue dando a lo largo de 8 citaciones no hicieron más que

distraer a más de 50 efectivos que durante una semana se dedicaron a rastrillar toda la provincia

buscando al presunto raptado. Por esta causa, la fiscal Ríos decidió aprehender a la mujer por

falso testimonio y la derivó al fiscal de Flagrancia, Carlos Torres. Hasta anoche la mujer no había

sido imputada, pero no se descarta que esto pueda ocurrir en las próximas horas.

En tanto, el cartonero también habría incurrido en varias incoherencias respecto de quienes

se lo llevaron y de en dónde pasó toda la jornada del sábado cuando fue raptado. Si bien dijo que

lo habrían amenazado con algo, no pudo confirmar que fueran armas y aseguró que pudo escaparse de

sus raptores. En esa desesperada fuga llegó a casa de un hermano suyo en Tupungato. Este hombre

sería cómplice de la patraña, ya que albergó a su hermano desde el domingo 11 y ante la policía de

Investigaciones del Valle de Uco negó haberlo visto el último año.

Todo hace suponer que el hombre estaría atemorizado por los presuntos raptores y que por eso

no está revelando la verdadera causa por la que se lo llevaron de su casa.

Por sus incoherencias, desde la mañana de ayer es sometido a distintas pericias en el Cuerpo

Médico Forense, que serán las que determinen si dice la verdad o está escondiendo algo.