Policiales Martes, 18 de septiembre de 2018

Juzgan a cuatro jóvenes por el abuso sexual de una chica en un after

Por las pruebas contrapuestas, el expediente es de difícil resolución. El hecho ocurrió en febrero de 2015 en una casa de Las Heras.

Uno de los expedientes judiciales por abuso sexual más complejos de los últimos años comenzó a ventilarse en un juicio oral por estos días. Cuatro jóvenes acusados de violar a una chica en un after, ocurrido en febrero de 2015, se enfrentan a su futuro procesal.

Martín Paz, Federico Morán, Cristian Morel y David Menghi están acusados como coautores de abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas. Arriesgan de 8 a 20 años de cárcel.

El hecho ocurrió en la madrugada del 9 de febrero de 2015. El grupo de amigos se dirigió al boliche Wish, ubicado en calle San Martín de Ciudad, donde conocieron a tres muchachas. Alcohol por medio, decidieron continuar la fiesta en una casa en Las Heras.

Según sostuvo la investigación primaria, una de las mujeres, de 19 años, se dirigió con uno de los sindicados a una habitación. Cuando estaban entablando relaciones sexuales, dos de los acusados ingresaron al lugar y vejaron a la chica.

Al día siguiente se radicó la denuncia y comenzó un trabajo de hormiga por parte de los policías de la División Delitos contra la Integridad Sexual. El resultado: a fines de octubre, más precisamente el 23, se realizaron múltiples allanamientos donde se detuvo a la mayoría de los sospechosos. Uno de ellos se entregó a los pocos minutos.

El debate lleva dos jornadas y han pasados tres testigos: la víctima, su tía -quien la ayudó a radicar la denuncia- y un perito bioquímico. Este último aseguró que se halló rastros de semen de Morán y Paz en la ropa interior de la víctima, pero descartó que el fluido se extrajo de sus partes genitales o la boca.

El expediente parece que será de difícil resolución, ya que lo que está en discusión es el consentimiento de la denunciante. La víctima no presentaba lesiones correspondientes a abuso sexual, el examen toxicológico indicó que no tenía rastros de drogas que la pudieran haber desvanecido y al momento del hecho no se encontraba dormida.

Por otro lado, el peritaje psicológico indicó que en su relato no se observaron indicios de fabulación, aunque sí presentó una personalidad impulsiva y que no mide los riesgos.

Fuentes ligadas al expediente compararon la complejidad de la causa con el caso de los cinco rugbiers acusados de abuso sexual, quienes finalmente terminaron sobreseídos antes de llegar a juicio.

El debate se reanudará dentro de algunas semanas y será tarea del fiscal camarista Fernando Guzzo determinar si se puede sostener la grave acusación que en su momento les imputó a los acusados su colega de Delitos Sexuales, Darío Nora. En tanto que el juez Aníbal Crivelli será quien dicte sentencia.