La discusión sobre los casos de "Justicia" por mano propia no es actual. Lleva años y años. Para zanjarla, al menos en lo legal, el Código Penal tiene varias figuras que se pueden aplicar para los autores del crimen de un ladrón. Desde prisión perpetua hasta quedar totalmente libres. Y en ese péndulo procesal se encuentra el comerciante que el martes atropelló y mató a un ladrón en Las Heras.
Justicia por mano propia: los últimos fallos con resultados dispares para acusados de matar a ladrones
En los últimos años se ha registrado un puñado de episodios de crímenes donde víctimas de delitos se defienden de supuestos ladrones
Franco se encuentra detenido y a la espera de que la fiscal Andrea Lazo defina si es imputado o no, y bajo qué calificación legal. En la madrugada del martes, el comerciante de 43 años salió en persecución de 2 ladrones que habían ingresado a su domicilio y le habían sustraído una bicicleta.
A uno de ellos, César Federico González (34), lo atropelló y lo mató. ¿Fue intencional? ¿Fue un accidente? ¿Se defendió? ¿Hubo un exceso en su accionar? ¿O fue un simple crimen como cualquier otro? Estas hipótesis deberán ser respondidas para definir los parámetros en la investigación.
Supuesto ladrón atropellado
No hay que irse mucho más atrás en el tiempo para encontrar un episodio similar. El 2 de enero pasado, Nicolás Varas (19) fue atropellado por un auto en Guaymallén. Testigos confirmaron que el vehículo lo persiguió por varias cuadras hasta arrollarlo y arrastrarlo durante varios metros, incluso amputándole las piernas. Terminó muriendo días después.
La primera versión que dijeron los ocupantes del vehículo fue que el joven les había robado segundos antes cuando estaban en una plaza cercana, apuntando a un caso de legítima defensa. Sin embargo, los testimonios fueron complicando la situación ya que rectificaron que tenían problemas previos con la víctima fatal.
Finalmente terminaron detenidos Lucas Mariano Tello (31), su novia Micaela Lucero y Rebeca Ortuvia. Están imputados por homicidio agravado por alevosía y arriesgan una pena de prisión perpetua. Actualmente se encuentran detenidos en prisión preventiva.
Ladrón abatido
El 6 de octubre, el policía José Eliseo Funes (40) estaba comprando en un kiosco en Luján de Cuyo. Al salir, se encontró con un auto que tenía las mismas características de un vehículo con el que le habían robado días atrás. Pese a que estaba de civil, empuñó su arma reglamentaria y encaró al conductor.
El hombre se identificó como policía e intentó aprehenderlo, pero Federico García (39) aprovechó que estaba el semáforo en verde y aceleró el vehículo. José Funes efectuó 7 disparos. Todas las balas impactaron en el auto, excepto una que atravesó el cráneo del conductor y le quitó la vida al día siguiente.
Desde entonces, el uniformado está imputado por homicidio agravado por su condición de policía y por utilizar arma de fuego. Un juez ordenó que siga preso pero en prisión domiciliaria. Arriesga una pena de prisión perpetua por el crimen ya que para la Fiscalía no hubo legítima defensa, al menos hasta ahora.
Ladrón linchado
El 26 de enero de 2025, un llamado ingresó al 911 en horas de la madrugada alertando sobre un ladrón que había ingresado a una propiedad ubicada en el barrio Lihué, Guaymallén. Cuando personal policial llegó hasta el lugar, se encontró con una turba de vecinos golpeando al delincuente en la planta alta del domicilio. Casi todos los presentes escaparon corriendo.
Hernán Cristian Báez (31), quien había recuperado su libertad 4 días atrás, sufrió graves lesiones por la golpiza y terminó muriendo a los pocos minutos.
El caso está calificado como homicidio en exceso de legítima defensa. Jugó a favor de los vecinos que atacaron al ladrón en el interior de la propiedad donde estaba intentando robar, pero para los investigadores se excedieron en su accionar. Es un delito excarcelable, aunque hasta el momento no hay autores imputados por el crimen, ante la dificultad de establecer quiénes fueron los que arrojaron golpes contra la víctima fatal.







