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Una joven denunció que fue abusada por su abuelastro

Micaela tiene 20 años y denunció que fue abusada sexualmente por su abuelastro durante la cuarentena. “Ayer abusaron de mí, hice la denuncia, pedí la exclusión y no me la quisieron dar hasta el lunes mandar la orden. Mientras tanto, tengo que estar viviendo ahí porque tengo que cuidar a mi abuela de 81 años con enfermedad, mientras él pasa por la casa como si nada”, había publicado la joven en su cuenta de Twitter el pasado 8 de abril arrobando al presidente Alberto Fernández.

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A la noche volvió a escribir: “Todavía no recibí ayuda de ningún superior. Por favor, estoy desesperada”. La persona a la que Micaela denunció es el marido de su abuela, de unos 70 años. Se encontraba viviendo con él y con su abuela desde el inicio de la cuarentena.

Según relató la joven, ya en cuarentena, tuvieron que internar a su abuela porque tenía presión alta. “Fui a buscar sus cosas de higiene y encontré un montón de papeles escritos. ‘Te llegó la hora, enferma’, ‘no parás de decirme mogólica', ‘Me hiciste infiel, nunca te voy a perdonar’. Empecé a hablar con familiares que se habían criado en esa casa y una de ellas me dijo: ‘¿Qué hacés ahí? Ándate ya’”, contó.

“Durante dos semanas no dije nada. Muchos me decían ‘pensá en tu abuela, esto la va a terminar de matar’. Ese es uno de los miedos más grandes que tienen las víctimas de violencia: hacerle daño al que se entera”.

“Hasta que empezaron los comentarios obscenos. Me preguntó ‘¿qué vamos a comer?’ y después me dijo: ‘¿Te gusta la salchicha? Lástima que no tengo leche’. La segunda vez, un día que yo tenía los labios pintados de marrón, me dijo ‘estás esperando que te violen’. Hasta que una noche fui a la heladera a buscar las botellas de agua, él se paró y me dio una nalgada fuerte y me metió la mano en la vagina. Quedé en shock”.

Micaela explicó que se bañó varias veces, que se sentía sucia, que llamó a su ex novio: "Me hizo reaccionar. Ahí me di cuenta. ¿Qué iba a esperar, a que me violara?, si yo ya sé cómo empieza esto. No podía esperar más”. Después llamó a sus padres, “sentí que no iba a poder tolerar una situación así de nuevo”.

Hizo la denuncia en la comisaría de la mujer: “Me dijeron que si me pasaba algo llamara al 911 y que tenía que pedir la exclusión de hogar en mi localidad. Fui a la comisaría de Laferrere. Era viernes, me dijeron que volviera el lunes y me aclararon que no era ‘así de fácil’, que no había juez de turno, que era semana santa y no podían resolverlo rápido”.

Entre otras activistas feministas, se comunicó con ella Silvina Perugino, Directora Provincial de Situaciones de Alto Riesgo y Casos Críticos del ministerio de las Mujeres, políticas de género y diversidad sexual de la provincia de Buenos Aires. Según contaron a Infobae fuentes del ministerio, entre otras acciones, elevaron un informe al ministerio de Seguridad detallando el trato que Micaela recibió en las comisarías cuando fue a denunciar.

También se pusieron en contacto inmediato con el fiscal de la causa que ya tomó declaraciones a toda la familia por videollamada e hizo, con el mismo sistema, informes victimológicos (las primeras pericias). Así, la fiscalía número 3 de La Matanza ya investiga un presunto delito de abuso sexual. El pedido de exclusión de hogar, sin embargo, no tiene chances de prosperar porque sólo puede pedirlo una persona conviviente. En este caso, Micaela volvió a la casa de sus padres y acordaron que otra persona se ocupara del cuidado de la abuela -que es parte del “grupo de riesgo”- durante la cuarentena.

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