La Inspección General de Seguridad (IGS) investiga al subcomisario Fabián Herrera, de 47 años, por la muerte de su mujer, también policía, quien se habría quitado la vida con su arma reglamentaria. Fue justo el día anterior al que ambos debían presentarse en la IGS por una investigación de adulteración de recetas médicas para comprar psicofármacos.

Hace unas semanas, la IGS descubrió que un matrimonio de policías de San Martín había sido denunciado por adulterar recetas médicas. Fue en la empresa farmacéutica donde notaron algo extraño, llamaron al médico que figuraba en el pedido y éste negó que la firma estampada fuera suya.

A raíz de esta denuncia penal que le hicieron al subcomisario Herrera, y a su esposa, la auxiliar 1° Blanca Suárez, de 37 años, la IGS citó a ambos para dar explicaciones sobre la adulteración de las recetas médicas para comprar psicofármacos.

Pero la reunión no logró darse, ya que Blanca Suárez fue encontrada muerta en su casa, de calle Almirante Brown, casi Avenida Lima, de San Martín, con un disparo de su arma reglamentaria que ingresó por la boca.

Antes de esto, Suárez había mandado mensajes en los que decía que no soportaba más vivir de esa manera, que llevaba 10 años obligada a mentir, a trabajar y tomar pastillas para dormir. Le pidió perdón a su familia y le pidió a Dios que la recibiera.

Debido a esto, su marido, quien estaba en la casa en el momento de la muerte de la policía, dijo que estaba acostado en su cama cuando se despertó al escuchar el disparo que vino desde el living, y encontró a su mujer muerta.

Según el relato, todo indicaría que fue un suicidio, pero los pesquisas investigan si Herrera fue el instigador de ese hecho. Le hicieron una prueba para saber si el subcomisario tenía pólvora en sus manos, pero esta habría dado negativa, ya que fue liberado, a pesar que está bajo investigación.

Pero ese mensaje que dejó Suárez antes de quitarse la vida es clave para la IGS, porque quedó en evidencia que Herrera compraba medicación psicotrópica, y que las recetas habrían sido truchas.

A Herrera este delito le podría costar hasta la cesantía.

Antecedente

En la Inspección General de Seguridad indicaron que en el 2019 Blanca Suárez fue citada debido a que allegados denunciaron que ella mandó mensajes por WhatsApp en los que indicaba golpes y malos tratos por parte de su marido.

Ante la IGS ella negó todos los hechos. De todas formas se aplicó el protocolo, ambos quedaron sin armas reglamentarias y fueron entrevistados por psicólogos, como es menester en este tipo de casos.

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