Por Alejandra Adiadi.alejandra@diariouno.net.ar
Más de 60 comerciantes reclamaron una solución, ya que los problemas son cada vez más violentos. Desde la Policía afirmaron que están dadas las condiciones para revertir la situación.
Inseguridad en Mendoza: hay preocupación en Tupungato por los crecientes hechos delictivos

Las puertas de los locales abiertas. Las cajas de cobro al alcance de la mano. Las vidrieras descubiertas o algunas bicicletas sin seguros apoyadas sobre las veredas son postales que han quedado para el olvido en los centros comerciales del Valle de Uco. La ola de delitos que se han cometido recientemente, muchos a mano armada, es la principal razón por la que los comerciantes de Tupungato han cambiado algunas costumbres, recurriendo a las rejas, a los porteros y cámaras, y por la que reclamaron ayer –justamente en su día– mayor seguridad. Las autoridades de la Policía se reunieron con ellos y propusieron intensificar entre todos la prevención.
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“He visto muchos efectivos hoy, pero no quiero creer que ha sido por esto. Como comerciante estoy agradecido de que controlen y espero que siga así. Tenemos todos los elementos para que tengamos seguridad, pero tenemos que ponerlos en práctica”, expresó ante las autoridades policiales y municipales Daniel Bastías, dueño de un local ubicado en plena avenida Belgrano. Columna vertebral del centro comercial tupungatino, ha sido esta calle –que es de las más transitadas tanto por vehículos como por peatones– el escenario de los últimos robos en la localidad. Esa fue la razón principal que motivó a la reunión en la que más de 60 comerciantes reclamaron mayor seguridad.
En apenas unas cuadras, tres locales –una farmacia, un almacén y uno de venta de celulares– fueron sorprendidos por ladrones a mano armada que irrumpieron para llevarse mercadería y dinero, en pleno horario comercial. “Queremos volver a tener seguridad, no que los ladrones anden tranquilos por nuestras veredas, que nos visiten y hasta nos saluden. Nos están pasando cosas que nos preocupan mucho”, declaró Francisco Tejera, una de las víctimas que fue amenazada con un arma hace pocos días.
“Para ellos ponernos un revólver en la cabeza es tan común como para nosotros lo es sentarnos a tomar un café”, exclamó por lo bajo un vecino, entre los comentarios de sus pares entre los que se oyó repetidamente una misma versión: que los que están al frente de ese tipo de robos son foráneos, no vecinos de la zona y que debe intensificarse el control de quienes ingresan al departamento.
“Me parece horrible lo que está pasando. El problema no es a veces lo que se llevan, sino el temor que nos dejan y las pérdidas de horas de trabajo y documentación por ejemplo que generan”, expresó Rocío Cervilla, secretaria de la mutual OSTES, quienes también fueron asaltados en sus oficinas de la calle Almirante Brown y que venían experimentando otro tipo de flagelo de la inseguridad que se ha vuelto un clásico en Tupungato: la ruptura de las vidrieras.
Dejar de ser ingenuos“Están dadas las condiciones para que volvamos a estar seguros, aunque tenemos que dejar de ser ingenuos o confianzudos y entender que ya no es el lugar que era hace 20 años. Pero tenemos el personal y las herramientas, necesitamos que ustedes también nos ayuden”, aseguró Rafael Salinas, comisario general del Valle de Uco ante los reclamos de los comerciantes tupungatinos, además de anunciar que habían sido detenidos tres sujetos implicados todos, aparentemente, en los últimos tres robos.
Un alto grado de esclarecimiento de casos, 150 efectivos a disposición y diez móviles en permanente circulación –cifras que se repiten en el resto de los departamentos del Uco– son las herramientas con las que estas autoridades policiales aseguraron poder prevenir algunos casos.
Sin embargo, instaron como fundamental a la colaboración de los vecinos para realizar las denuncias, dar aviso de movimientos sospechosos y, también, para manifestar ante ellos el mal accionar de los efectivos policiales cuando detecten que no estén cumpliendo con su labor. Además, detallaron que se intensificarían los controles en los ingresos al departamento y en las calles, pidiendo documentación o circulando en las principales zonas comerciales.
► La ola de delitos, muchos a mano armada, es la principal razón por la que los comerciantes de Tupungato han cambiado algunas costumbres, recurriendo a rejas, porteros y cámaras.
► “Tenemos el personal y las herramientas, necesitamos que ustedes también nos ayuden”, aseguró Rafael Salinas, comisario general del Valle de Uco, ante los reclamos de los comerciantes tupungatinos.