En los primeros pasos de la investigación por el caso del niño de 3 años que fue abandonado por su padre en el interior de una camioneta en un día de extremo calor, Braulio Amado Mamaní (42) arriesga una pena de 2 años y 8 meses hasta 8 años de cárcel.
Un día después de ocurrido el hecho en la feria de Guaymallén, más precisamente el domingo pasado, Mamaní fue imputado por abandono de personas agravado por el vínculo. El fiscal de Delitos No Especializados le comunicó su situación al hombre y, tras verificar que no tenía antecedentes, lo dejó en libertad ya que se trata de un delito excarcelable.
Con las primeras pruebas de la causa, para los investigadores está claro que el hombre puso en peligro la salud del pequeño de 3 años al dejarlo en situación de desamparo. Prueba de esto son la temperatura extrema de esa jornada, la edad de la víctima y la vulnerabilidad al estar adentro de un rodado.
Ahora la tarea más difícil para el fiscal será demostrar el dolo, cuestión que representa el abandono de personas. Es decir: debe demostrar con pruebas que Mamaní tuvo la intención de que su hijo sufriera problemas de salud al colocarlo en esa situación.
Otro camino alternativo es el dolo eventual. Esto representa que si bien no tuvo la voluntad directa de causar el daño sí pudo habérselo representado en su mente y cometió la acción de igual forma.
En el caso que avance esa calificación, debido a la escala penal que contempla el hombre podrá solicitar la suspensión de un juicio a prueba para evitar sufrir una condena de cumplimiento efectivo. Por el momento, se encuentra representado legalmente por el defensor oficial Diego Flamant.
En caso que esta acusación penal no prospere, como segunda opción el fiscal Ticheli se podrá inclinar por lo dispuesto en el nuevo Código Contravencional.



