El 4 de abril de 1991, en una tranquila ciudad de Missouri, Estados Unidos, una joven de 20 años llamada Angela Hammond desapareció en circunstancias escalofriantes. Y, habiendo pasado 30 años, el misterio continúa.
"Hay un tipo raro acá": la última frase de una mujer antes de desaparecer
Han pasado más de 30 años de la misteriosa desaparición de una joven de 20 años y el misterio continúa
Angie Hammond, una cajera de banco y estudiante universitaria, estaba embarazada de cuatro meses y prometida con su novio.
Su secuestro, presenciado en tiempo real por este último a través de una llamada telefónica, se convirtió en uno de los casos más perturbadores.
Secuestro y desaparición
Cerca de las 11:30 de ese día, la mujer llegó a un teléfono público y llamó a Rob, su pareja. "Estoy en la cabina telefónica", dijo con voz calmada. Mientras hablaban, notó algo inusual: un camión Ford verde viejo estacionado cerca, con un hombre sospechoso merodeando. "Hay un tipo raro aquí afuera, con overoles sucios y barba", describió. Rob, a unos 15 minutos en auto, le sugirió que se apurara y cortara si se sentía incómoda.
La conversación duró unos minutos. De repente, Angie Hammond gritó: "¡Hay alguien detrás de mí!". Se escuchó un forcejeo, gritos ahogados y el sonido de la cabina agitándose. Rob gritó su nombre desesperadamente. Entonces, una voz masculina ronca intervino: "No necesitaba usar el teléfono de todos modos". La llamada se cortó abruptamente.
La policía de Estados Unidos respondió en minutos tras un llamado al 911. Rob corrió al sitio en su auto, pero solo encontró la cabina vacía y el receptor colgando. No había testigos directos del secuestro y el camión verde ya no estaba.
Al amanecer del 5 de abril, la noticia de la desaparición se extendió por ese pueblo de apenas 8.000 habitantes. Al día siguiente el caso escaló a nivel país.
Recién en 1997, dos convictos por otro femicidio en la misma área confesaron supuestamente el crimen de Angie Hammond. Sin embargo, sin cuerpo ni evidencia física, las confesiones no bastaron para imputarlos por la desaparición. Y desde entonces, el misterio continúa.






