(Editado por Analía Doña) La información sobre la desaparición de Rocío Milagros Rojas cambia minuto a minuto a partir de novedades que llegan desde Tucumán. La niña de 4 años es buscada intensamente desde ayer a partir de la denuncia de su madrina pero la confesión de un familiar y el hallazgo de restos óseos hizo que la investigación diera un giro de 180 grados.
Encontraron huesos donde buscan a Rocío: la macabra hipótesis de un crimen para encubrir otro delito
Los investigadores estiman ahora que la niña fue asesinada para encubrir un abuso sexual. Tanto la madrina, María Carolina Graneros, de 37 años, como su pareja de 36 y su yerno de 21 fueron aprehendidos y están en la mira de la Justicia.
La niña de 4 años fue vista por última vez el jueves al mediodía. Su madrina denunció la desaparición y declaró que la había dejado bajo el cuidado de su hija de 18 años cuando no la vieron más.
Este viernes, uno de los allegados a Rocío habría confesado que la menor está muerta y dónde está enterrada. La búsqueda se dirigió entonces para el asentamiento San Ramón, a 5 kilómetros de su casa de la ciudad de Lules. Allí, la Policía no halló ningún cadáver pero sí se topó con restos carbónicos en un pozo, que serán peritados para determinar si tienen que ver con Rocío, y con huellas de motocicleta que unen esa zona con los márgenes del Río Colorado.
Allí, en este nuevo sector de búsqueda, los efectivos hallaron restos óseos debajo de un puente del río que serán peritados para saber si se tratan de restos humanos o de animales y si coinciden o no con el ADN de Rocío.
La menor vivía con su madrina, la hija de ésta y los otros dos aprehendidos. Había sido retirada de la casa de sus padres por las condiciones precarias en las que se hallaba.



