El juez correccional Claudio Gil condenó este jueves en a tres años de prisión en forma condicional a Hugo Scollo, el automovilista que atropelló el 29 de octubre del año pasado a Candela Giménez (17), luego se fugó y trató de cambiar el parabrisas de su Renault 12 para ocultar las pruebas del hecho.
La condena se dio tras un pedido de juicio abreviado solicitado por la defensa de Scollo. La solicitud se formalizó a las 11 de es te jueves, antes del inicio del debate oral y público que se había previsto originalmente.
Allí, con el acuerdo del fiscal Mauricio Romano y del abogado de la querella, Tíndaro Fernández, el juez dictó la sentencia.
Además de la pena en forma condicional, se lo condenó a cuatro años de inhabilitación para conducir cualquier vehículo y dos años de terapia para superar su adicción al alcohol.
De esta manera el acusado, que estaba con prisión preventiva, recuperó la libertad y deberá iniciar el tratamiento exigido por el juez.
Es que el hombre de 56 años estuvo preso porque se consideró que podía entorpecer la investigación y existía riesgo de fuga.
El hecho, que ocurrió el 29 de octubre pasadas las 3 de la madrugada en avenida Hipólito Yrigoyen y Servando Butti, frente a una casa de comidas rápidas de San Rafael, casi le costó la vida a la joven Candela, que permaneció internada en terapia intensiva en el hospital Schestakow y actualmente está en tratamiento especial para volver a caminar y recuperar el habla. Es que las lesiones en la cabeza le han producido por ahora secuelas irreparables.
En este escenario, el acusado antes del accidente tuvo siete actas viales por conducir en estado de ebriedad y varias multas por otro tipo de infracciones viales. En todos los casos se le devolvió el carné de conducir.
Por este motivo no se descarta que la familia de la víctima inicie una demanda contra el Estado mendocino.
Lo cierto es que Scollo fue condenado a la máxima pena vigente al momento del hecho, porque la ley se modificó en diciembre, cuando se introdujo el agravante por la fuga.
