Franco Miczko (23) intentó quitarse la vida en una comisaría pero los policías lo rescataron. A principios del año pasado, su hermano menor fue abatido en una persecución.

En 2016 lo sobreseyeron por un asalto y ahora cayó detenido en otra causa

Por UNO

La historia de la familia Miczko, oriunda del barrio San Martín de Capital, sumó un nuevo cruce con la Justicia y la muerte. En los últimos días fue detenido uno de los jóvenes, acusado de cometer un asalto, e intentó quitarse la vida, aunque los policías lo salvaron. Hace más de un año y medio, paradójicamente su hermano fue abatido por un uniformado.

Tras una serie de allanamientos realizados el viernes pasado, Franco Matías Miczko Gaitán, de 23 años, fue capturado por las autoridades en las inmediaciones del barrio donde vive. El fiscal de Robos Agravados Gonzalo Marzal cree que hay elementos para sospechar que participó de un golpe armado que se cometió a mediados de agosto pasado.

El joven quedó alojado en la Comisaría 16, ubicada en calle Rivadavia frente a la plaza departamental de Las Heras. Según informaron fuentes policiales, cerca de las 20.10 del sábado intentó ahorcarse. Los efectivos detectaron la situación y lograron evitarlo. Una ambulancia acudió a la dependencia policial para asistirlo. Según trascendió, además de la detención, Miczko había tenido un problema amoroso pocos días atrás.

No es la primera vez que el muchacho tiene roces con la Justicia: estuvo dos años detenido acusado de participar de un asalto en un local de comidas en la Sexta Sección donde un empleado terminó parapléjico al ser baleado.

Miczko llegó a juicio por esta causa a mediados de abril del año pasado. En ese proceso recuperó su libertad ya que no había elementos concretos para vincularlo al caso. Solamente fue condenado a 12 años de prisión uno de los tres acusados, Aníbal Guiñez Bato (23).

Tal como anticiparon fuentes judiciales, lo más probable es que Miczko ahora vuelva a quedar tras las rejas por el último robo que se le acusa.

Hermano abatido

El 15 de marzo de 2016, el apellido Miczko también fue protagonista de las crónicas policiales. Pero en este caso no se trató de Franco, sino de su hermano de 17 años Facundo. El joven conocido como Ruli circulaba junto a otra persona de 18 años en una motocicleta por la Cuarta Sección, cerca del límite con Las Heras.

 Embed      

Personal de la Unidad Especial de Patrullaje trató de detener la carrera para pedirle documentación a los motociclistas, pero estos últimos comenzaron a escapar. En medio de la persecución, una efectivo policial hizo un disparo al aire en busca de que cesen la actitud.

Según reconstruyó el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, en ese momento Ruli sacó un arma de fuego -luego se comprobó que era de fogueo- y apuntó a los policías. Terminó recibiendo un disparo que le quitó la vida. Para los investigadores no hay dudas de que se trató de un caso de legítima defensa y la uniformada no fue procesada.

Temas relacionados: