La Justicia comenzó a darle forma a la investigación por el crimen de Rubén Atilio Stubbia, el hombre de 34 años que fue asesinado en el interior de una casa de tatuajes ubicada en Maipú. Se realizó la audiencia para definir si los dos sospechosos del caso continúan alojados en la penitenciaría. Pero el tatuador y su amigo, quienes fueron atrapados in fraganti tras el asesinato, buscarán demostrar que es les pasó la mano.
El tatuador y su amigo acusados de un crimen in fraganti buscan demostrar que no quisieron hacerlo
Este miércoles se realizó la audiencia contra Federico Lorca (48) y Lautaro Agostini (29), los dos imputados por el crimen de Rubén Stubbia (34) ocurrido a principios de junio

Agostini y Lorca, los dos acusados del crimen en Maipú.
El tatuador, Federico Fabián Lorca (48), y su amigo, Lautaro Gregorio Agostini (29), se sentaron delante de la jueza Natacha Cabeza. Es que desde la Unidad Fiscal de Homicidios solicitaron la audiencia de prisión preventiva en contra de los imputados por homicidio simple, quienes arriesgan de 8 a 25 años de cárcel.
La Fiscalía enumeró una serie de pruebas que tiene a esta altura de la investigación para sospechar que ambos fueron los autores del crimen del riojano Rubén Stubbia. Principalmente, que fueron atrapadas en la misma casa de tatuajes con el cadáver que estaba envuelto y listo para ser descartado.
Recomendadas
Las coartadas defensivas por el crimen
Desde las defensas de los sospechosos aseguraron que es casi indiscutible la autoría del crimen, pero tienen teorías alternativas sobre qué fue lo que ocurrió en el interior de esa casa de tatuajes de Maipú aquel fatídico día.
El abogado Juan Manuel Quijano, defensor del tatuador Federico Lorca, adelantó que su cliente declararé en los próximos días y que demostrará que se trató de un homicidio preterintencional. Este artículo del Código Penal prevé una pena de 3 a 6 años de cárcel "al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte".
Hablando lisa y llanamente, el tatuador apuntará que se trató de una pelea en el interior de su casa donde se les fue la mano y terminaron matando a Rubén Stubbia sin la intención de hacerlo.
Por el lado de Lautaro Agostini, la defensora oficial Marian Gil Yoma también adelantó que tiene una teoría alternativa a la de la Fiscalía, aunque no abundó en mayores detalles.
Las dos defensas también plantearon la prisión domiciliaria de los sospechosos del crimen. Tras escuchar todas las opiniones, la jueza Natacha Cabeza se tomó un cuarto intermedio para resolver la situación en los próximos días.
Crimen en Maipú
En la tarde noche del martes 3 de junio, una serie de alertas a la Policía advirtieron que se escuchaban gritos de auxilio en una casa ubicada en calle Juan Martínez al 713, dentro del barrio Canciller de Maipú. Personal policial se dirigió allí y se encontró con el dueño del lugar y tatuador, Federico Fabián Lorca (48), y su amigo, Lautaro Gregorio Agostini (29), además del cadáver de Rubén Atilio Stubbia (34).
La víctima del crimen estaba envuelta en decenas de bolsas, precintos y hasta una lona de pileta. La principal hipótesis apunta a que el tatuador le ofreció alojamiento temporario al hombre, que es oriundo de La Rioja, pero había notado que empezó a sustraer elementos. Cuando decidió echarlo del lugar se produjo la pelea que derivó en el asesinato.