Según la versión que se investiga, a Marcelo Mansilla (foto) lo raptó un grupo de hombres armados de su casa del Campo Papa el sábado. ¿Por qué y para que? son las dudas que intenta despejar la fiscal especial Claudia Ríos.

El misterio del cartonero desaparecido

Por UNO

Ya pasaron más de tres días y nadie –ni la policía ni los investigadores– puede responder dóndeestá el cartonero de Godoy Cruz que fue raptado a primeras horas del sábado. El hombre es oriundo

de Tupungato, por lo que los pesquisas llegaron hasta las viviendas de sus familiares. Pero allá

tampoco tenían noticias de su paradero. Ayer, la búsqueda incluyó un exhaustivo rastrillaje por el

piedemonte, supervisado desde el helicóptero del Ministerio de Seguridad por la misma fiscal que

investiga la causa.

"Durante la madrugada (de ayer) le hemos estado tomando declaraciones al entorno de este

hombre, hasta las 4. Después, junto a la policía revisamos todo el piedemonte de Godoy Cruz, la

zona del ex autódromo y el (barrio) Campo Papa, pero sin resultados", confió anoche la fiscal de

Delitos Complejos Claudio Ríos, quien está abocada a la causa desde el domingo.

La confusa desaparición de Marcelo Mansilla Ábrego (29) ocurrió el sábado cuando, según los

dichos de su esposa, Érica Piña (28), cerca de las 2 llegaron a su casa de Campo Papa ocho hombres

que empuñaban revólveres y dijeron ser policías. Siguiendo el relato de la mujer, esos

desconocidos, quienes vestían "zapatillas blancas y jeans", se llevaron a Mansilla sin dar mayores

explicaciones.

Extrañamente, habrían pasado varias horas hasta que la esposa del desaparecido llamó al 911

preguntando en dónde tenían detenido a su marido. Ahí se destapó un extraño caso que mantiene

mareados a varios investigadores. Es que al averiguar lo ocurrido se confirmó que el hombre no

estaba arrestado en ninguna dependencia policial y se descartó que algún efectivo mendocino haya

llegado hasta su vivienda para realizar un operativo.

Para sumarle más incógnitas al caso, trascendió que, al constatar que quienes se llevaron a

su marido no eran policías, la mujer se habría negado a denunciar su desaparición.

Todos estos condimentos hicieron que la causa, que inicialmente cayó en manos del fiscal

Gustavo Felhman, pasara a ser investigada por Ríos. Sin poder contestarse varios interrogantes, la

fiscal de Delitos Complejos decidió tomarle declaración a todo el entorno del hombre desaparecido.

Más tarde, la funcionaria dispuso buscarlo por tierra y aire, sobre todo en la zona oeste de

Godoy Cruz. Pero tampoco halló nada que pudiera orientarla.

En tanto, se ordenó tomar contacto con los familiares del cartonero, que residen en el Valle

de Uco.

"Nosotros acá no hemos encontrado ninguna pista que le dé alguna orientación a la búsqueda.

Personal de Investigaciones, en colaboración con Delitos Complejos, entrevistó a un hermano del

cartonero que vive en Cordón del Plata, en Tupungato, pero él dijo que no sabe nada, que no se

frecuentaban mucho y que la última vez que supo algo de él fue hace un año", confirmó ayer el

comisario Jorge Barrera, titular de la Distrital Valle de Uco, hasta donde se extendió el

rastrillaje para dar con el desaparecido.

Si bien ninguna fuente lo confirmó, parecería que algunos investigadores tienen la sensación

de que las personas que rodean al desaparecido saben algo que aún no desean contar.