Los rebeldes se subieron al techo del pabellón 5. El líder pidió que se presentara un juez Federal y una fiscal provincial, sin éxito. Complejo escenario político para Sebastián Sarmiento, director del Servicio Penitenciario.

El Gobierno culpó por la rebelión del Penal a una guerra de bandas

Por UNO

Por Javier Polvani

“Es el mismo grupo que habría asesinado a un interno el jueves pasado", confirmó el titular del Servicio Penitenciario provincial, Sebastián Sarmiento, sobre los hombres que forzaron una reja del pabellón 5 de Boulogner Sur Mer para ganar los techos y protestar desde ahí por el homicidio de Daniel Enrique Irulegui, de 30 años, ocurrido ayer en Godoy Cruz, presuntamente como ajuste de cuenta por la muerte intramuro del jueves en la noche.

El hombre caído ayer es cuñado del peligroso miembro del hampa local Ricardo Ferreyra Ervida, acusado de formar parte de la banda de Marcelo Gato Araya, dedicada a la comercialización de drogas y al contrabando de mercadería desde países limítrofes, según información que investiga la Justicia Federal y también la provincial. Los antecedentes de Ferreyra, como los de los dos presos muertos con diferencia de tres días, relacionados al narcotráfico refuerzan la hipótesis en la que los enfrentamientos que terminaron con los dos crímenes y la sublevación en el pabellón 5 pueden derivar de una guerra de intereses en esta rama del delito.

En el pabellón de los disturbios están alojados presos federales, que llegaron ahí por diferentes lazos con el narcotráfico. Por eso las pirmeras especulaciones que se hicieron respecto a la investigación de las causas de la revuelta mantienen firme la hipótesis del negocio de las drogas influyendo en la violencia de las reacciones entre grupos antagónicos.

Ferreyra está acusado de asesinar a dos obreros del Rengo Daniel Aguilera, jefe de la hinchada de Godoy Cruz, quien también está en Boulogne Sur Mer, investigado por un hecho inscripto en la trama de una guerra entre el barra y Araya que investiga la Justicia. Y es el principal sospechos de las puñaladas que mataron a un preso el jueves pasado en la noche.

Sarmiento fue la voz autorizada del gobierno de Celso Jaque para hacer los análisis de situación de cara a la sociedad. El funcionario se apuró a salir a aclarar a los periodistas que tomaron contacto con la información durante la tarde que todo se trataba de una pelea entre facciones del delito enfrentadas que tenían miembros encerrados en Boulogne Sur Mer y otros en libertad, en plena actividad delictiva y ocupados de ajustar cuentas generadas por situaciones intra y extra muro.

En limpio, es un problema de seguridad más que del Sistema Penitenciario, robusteció con premura el jefe de los guardiacárceles dando explicaciones sobre las relaciones que vinculan los hechos que habrían desencadenado la revuelta en el pabellón 5. En el repaso, Sarmiento resaltó que nada de los sucedido estaba vinculado a protestas de reclusos por las condiciones carcelarias o el trato de los guardias.

"Lo que está claro es que no están reclamando nada que tenga que ver con su situación procesal dentro del penal, sino que el líder que es Ferreyra dice que había pedido protección para su familia y eso no se cumplió. No tienen armas y por la información que manejamos no han provocado heridos en el resto de la población carcelaria”, advirtió el titular del Servicio Penitenciario.

Por estos días se definirá si Sarmiento sigue al mando del Servicio Penitenciario una vez que asuma el gobernador electo Francisco Paco Pérez, el viernes próximo. Su jefe político, el ministro de Gobierno, Félix González, fue confirmado en el elenco que acompañará a Pérez en el debut como jefe del Gobierno Provincial pero esto no quiere decir que todos los funcionarios dependientes de la cartera tengan la continuidad garantizada, entre estos está el director del Servicio Penitenciario.

Producción periodística: Rosana Villegas y Soledad Segade