Caso emblemático de 1999

El ex policía aprehendido tras la captura de su hijo había perseguido a los tiros a la Superbanda

Es Julio Alberto Denaro, quien participó de la persecución de los asaltantes del diario Los Andes. Allí, un inocente quedó herido y un juez fue secuestrado

El ex policía Luis Alberto Denaro, aprehendido este viernes en la Cuarta Sección tras la persecución policial que terminó con la captura de su hijo y homónimo, fue protagonista, en 1999 -al volante de su camioneta de alta gama- de una persecución a los tiros por las calles de Mendoza, que casi terminó en tragedia tras el asalto al diario Los Andes.

Hoy, Denaro roza los 70 años de edad, tiene problemas serios de salud -ha sido operado del corazón- y está alojado en un destacamento mientras el fiscal José Manuel García Mango, de Robos y Hurtos, determina si tiene -o no- alguna vinculación con la banda sospechada de cometer entraderas domiciliarias y de la cual su hijo, Luis Alberto Denaro Tobares, forma parte, según el Ministerio Público Fiscal.

Mientras avanza esta parte de la pesquisa, discurre otra: el magistrado quiere saber si Denaro cumple con todos los requisitos y condiciones legales para tener en su poder todas las armas de fuego que fueron incautadas durante el operativo realizado el viernes en su casa, adonde el hijo buscó esconderse de los perseguidores.

Armas rotonda del avión.jpg
Armas incautadas en el operativo.

Armas incautadas en el operativo.

García Mango investiga, además, si Denaro padre trató de obstaculizar el trabajo de los policías que iban detrás de su hijo atravesando una camioneta de alta gama que tenía en su casa, a cien metros de la Rotonda del Avión.

TE PUEDE INTERESAR: Una pareja fue detenida con una camioneta que había sido robada esta semana en Guaymallén

El caso de la Superbanda

El viernes 16 de julio de 1999, mientras Mendoza era gobernada por el peronista Arturo Lafalla, había asaltos grandes por doquier: supermercados, bancos, financieras y empresas eran despojadas de recaudaciones de muchísimo dinero por bandas locales y foráneas que daban golpes tipo comando.

Poco y nada se hacía de inteligencia criminal y los cuadros policiales estaban fragmentados, al borde de la anarquía. Cada uno hacía la suya. Sin embargo, en el ambiente investigativo se sabía que ese día algo grave podía pasar.

Las autoridades estaban atentas a un grupo de personas de distintas edades, varios hombres y una mujer, que se reunían en una casa de dos pisos de la Cuarta Sección, en Chile 2.900.

Aquella tarde fría, a las 17.40, todos ellos, miembros de la llamada Superbanda, protagonizaron el asalto a las oficinas del matutino, sobre la avenida San Martín: amenazaron a guardias de seguridad, administrativos y periodistas y se alzaron con $7.000 en efectivo; huyeron en varios autos por calle Garibaldi al Este, giraron por la Costanera al Norte y fueron perseguidos en caravana y a los tiros por policías hasta la casa-aguantadero.

Pocas cuadras antes, mientras la fila atravesaba la esquina de San Martín y Coronel Díaz a toda velocidad y ante el miedo de los vecinos de la zona, un automovilista fue herido gravemente y chocó contra San Martín esquina Cadetes Chilenos, frente a la farmacia.

Era Leonardo Bora, de 30 años, inicialmente sindicado como miembro de la pandilla y luego de una investigación de Diario UNO desvinculado definitivamente. Pasaba por ahí. Camino de la casa de un familiar. Estuvo al borde de la muerte y se recuperó varios meses después aunque con secuelas físicas y mentales por la pérdida de masa encefálica.

imagen.png
Leonardo Bora y sus padres.

Leonardo Bora y sus padres.

La persecución terminó en la casa-aguantadero pero ahí comenzó otro capítulo inédito tremendo: el entonces juez instructor Omar Palermo -hoy ministro de la Suprema Corte de Justicia- fue secuestrado en la planta alta de la propiedad, hasta donde subió porque, según le informaron, gente de la Superbanda tenía rehenes y quería entregarse con garantías del magistrado.

Este fue llevado por algunos de los delincuentes a bordo de un automóvil hasta la zona del Shopping, donde lo liberaron y huyeron.

La Superbanda fue condenada a la cárcel en 2001 por el atraco. Uno de los delincuentes que escapó murió en una cárcel de Santa Fe.

Denaro, el cabo de la camioneta de 40 mil dólares

Aquella tarde, Denaro no estaba entre los policías a cargo del seguimiento de la Superbanda. Sin embargo, se sumó a la persecución ya avanzada porque estaba al tanto del episodio a través de la frecuencia policial. Las crónicas de la época dan cuenta de que iba con un hijo pequeño, que sería el muchacho detenido este viernes en la Cuarta tras ser perseguido desde Los Corralitos, Guaymallén, de donde escapó cuando lo fueron a capturar.

Denaro padre actuó aquella tarde de 1999 a bordo de una camioneta verde de alta gama para la época: una Galloper 4x4 que no era parte del parque automotor de la Policía sino de su propiedad.

Que un cabo primero, que por entonces cobraba el sueldo de un maestro, tuviera un vehículo valuado en 40.000 dólares llamó la atención. Sin embargo, en el ambiente policial daban por hecho que Denaro tenía un buen pasar económico desde antes de incorporarse a la Policía de Mendoza.

TE PUEDE INTERESAR: Déjà vu: le robaron $10 millones al hermano de Emilio Giménez, el feriante asesinado en 2022

Temas relacionados: