A menos de 24 horas del femicidio de Sandra Sánchez (57), la mujer apuñalada en su casa de Guaymallén, el principal y único sospechoso fue imputado por el crimen. La expareja de la mujer, Enzo Valdovino (57), fue acusado formalmente y ahora quedó envuelto en un proceso penal en el que podría ser condenado a prisión perpetua.
El estrecho margen que tiene para defenderse el imputado por el femicidio en Guaymallén
Enzo Valdovino (57) fue imputado y arriesga una pena de prisión perpetua por el femicidio de su expareja, por el cual fue atrapado prácticamente infraganti
De todas maneras, la defensa buscará alternativas en un estrecho margen.
Enzo Valdovino se encontraba en los calabozos de una comisaría de Guaymallén. A media mañana de este martes fue trasladado hasta el Polo Judicial Penal y se sentó delante de la fiscal Claudia Ríos. La magistrada lo notificó por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género -femicidio-, por lo que continuará detenido en la cárcel durante los próximos días.
El panorama del presunto femicida no es el mejor. Fue atrapado en el lugar del hecho, nunca buscó huir mientras Sandra Sánchez agonizaba tras haber recibido una puñalada. Al ser atrapado prácticamente in fraganti, discutir su autoría del crimen parece difícil. Pero sí hay caminos alternativos que sondeará la defensa del hombre.
La estrategia defensiva del presunto femicida
Hasta el momento, Enzo Valdovino se encuentra representado legalmente por una defensora oficial de pobres y ausentes. La primera decisión importante en el expediente fue que el hombre no brinde declaración al momento de ser imputado por el femicidio.
Acto seguido, desde la defensa se solicitaron medidas probatorias para incorporar en el expediente. Una es para constatar algunas lesiones que tenía en su cuerpo el hombre y precisar de qué forma se produjeron durante el altercado que ocurrió en Guaymallén.
Por otro lado, se realizará una pericia médica para determinar algunas patologías físicas que padece el jubilado de 57 años en busca de determinar si puede quedar alojado en un establecimiento carcelario.
Fuentes vinculadas a la causa detallaron que el hombre tiene serias dificultades para trasladarse y eso quedó evidenciado segundos después del femicidio ya que se quedó parado en la puerta de la casa, sin chances de huir, mientras la víctima agonizaba en la vereda.
El femicidio en Guaymallén
Enzo Valdovino y Sandra Sánchez estaban en pareja desde hace casi dos décadas. Pero hace un mes que la mujer había decidido terminar la relación y ya no convivían más en el domicilio de calle Rópolo, en las inmediaciones del Cementerio de Guaymallén.
En las primeras horas de la tarde del martes, el jubilado -antes era vigilante de seguridad privada- se dirigió con un flete hasta la propiedad de Guaymallén.
Había acordado con su expareja que se iba a llevar sus muebles del lugar. Se trasladó en la camioneta de un fletero y también lo acompañó su hermano y un sobrino para realizar la mudanza, debido a que el presunto femicida tiene serias dificultades motrices.
La primera reconstrucción del hecho apunta a que Enzo Valdovino y Sandra Sánchez se encontraban solos en el interior de la casa cuando comenzó una discusión.
Segundos después, la mujer salió tambaleando hasta la vereda y se desvaneció. Había recibido una puñalada a la altura de la axila izquierda con un cuchillo. Murió a los pocos segundos sin que los médicos del Servicio de Emergencia Coordinado (SEC) pudieran hacer algo.
Enzo Valdovino se quedó en el lugar, mirando cómo moría la víctima. Testigos que declararon en la causa aseguraron que el hombre dijo: "Ya no hay más nada por hacer". A los pocos minutos, con la intervención de las autoridades policiales, quedó detenido por el femicidio.





