"El estrangulador eslovaco": violó y asesinó a tres chicas y fue condenado a muerte
Un asesino serial, Juraj Lupták, conocido como "El estrangulador eslovaco", violó y mató a tres mujeres de entre 15 y 21 años y fue condenado a muerte
Nacido en Banská Bystrica, el 2 de enero de 1942, este criminal cometió los homicidios entre mayo de 1978 y julio de 1982, y más allá que en ese entonces el delito no estaba tipificado, se podría decir que fue un sangriento femicida.
Lupták, que vivió desde muy chico en un orfanato, le gustaba pasar tiempo en las montañas, mientras que siendo muy joven se graduó de una escuela de minería, aunque nunca ejerció esta profesión.
Cuanto solo tenía 17 años, "el estrangulador eslovaco" cayó en el alcoholismo y desde ese momento tuvo muchos problemas con la policía de su país, ya que fue detenido por robo y actos lascivos en varias ocasiones.
A los 36 años, trabajando como pastor, este asesino serial cometió su primer crimen, cuando vio a Elena Abrahámová, de 21 años, en un prado donde pastoreaba ovejas. Lupták se acercó a la joven mujer, la golpeó violentamente en la cabeza con una piedra, la violó y luego la estranguló.
El crimen se produjo el 6 de mayo de 1978, pero como este homicida escondió el cuerpo de la chica entre unos arbustos densos, recién fue encontrado casi un año después, en abril de 1979.
Hasta ese momento, nada vinculaba a Lupták con el crimen, pero el asesino fue arrestado por delitos fiscales y encarcelado durante varios años.
En 1982, el múltiple homicida fue liberado y retomó su ola de crímenes, siempre con víctimas adolescentes que se encontraban solas en algún sitio poco transitado de la ciudad.
El 2 de junio, cuando se encontraba caminando en el bosque, vio a una adolescente de 15 años llamada Lýdia Reinvartová, que volvía de la escuela. El temible sujeto la esperó, la abordó violentamente, la violó y luego la estranguló, al tiempo que enterró su cadáver en una fosa poco profunda.
Al encontrar el cuerpo, y luego sometido a la autopsia, se reveló que Reinvartová había sido enterrada viva, ya que hallaron restos de tierra en sus pulmones. Lupták afirmaría años más tarde que estaba seguro de que la chica ya estaba muerta al ser enterrada.
El asesino perdió la pala que había usado para enterrar a la joven y al salir de la escena del crimen, fue visto por personas que primero lo describieron y horas más tarde, tras ser detenido, lo reconocieron en dependencias policiales.
El cuerpo en descomposición de la niña fue encontrado un mes después. Tras ese descubrimiento, y cuando la Policía se dedicaba a hallar al homicida, Lupták cometió el tercer crimen, ocurrido el 18 de julio de ese año.
En esa ocasión, este asesino serial abordó a Ivana Trnková, también de 15 años, pero esta vez en el centro de Banská Bystrica, donde la golpeó con una piedra en la cabeza y, mientras estaba inconsciente, le arrancó la ropa. Pero curiosamente a esta adolescente no la violó porque menstruaba en ese momento.
Cuando Trnková recuperó el conocimiento, le pidió que no la matara, pero Lupták, furioso por no haber abusar sexualmente de ella, la golpeó violentamente en la cabeza y luego la estranguló, cuando anochecía en el patio del edificio del Comité Regional Nacional.
Ante esta serie de homicidios, el pánico generalizado se apoderó de todo Banská Bystrica, sobre todo de las mujeres, quienes tenían miedo de salir solas a la calle y eran acompañadas por familiares, tras los dos homicidios cometidos en tan poco tiempo.
Luptác, al advertir que se había desplegado una importante cantidad de policías para dar con el criminal, se refugió en las montañas y permaneció allí durante varios días.
Cansado por estar escondido, el asesino serial entró a una casa con fines de robo y los uniformados lo detuvieron por ese delito, pero al llevarlo a la comisaría los efectivos vieron que era muy parecido al identikit que se hizo con la descripción de los testigos del crimen de Reinvartová.
Lupták se declaró culpable, incluido el asesinato de 1978, en que mató a Elena Abrahámová y durante los exámenes psiquiátricos a los que fue sometido, se le diagnosticó un trastorno de personalidad antisocial y un trastorno sexual.
Más allá de esas patologías, que agravaban su relación con la sociedad, el múltiple femicida fue condenado a muerte por sus crímenes y ahorcado el 16 de julio de 1987 en Bratislava.




