Pese a que recibió un revés judicial, se jugó una nueva carta judicial el enfermero del hospital Lagomaggiore acusado de abuso sexual a un paciente que tiene una discapacidad. La defensa del profesional de la Salud insiste con la falta de pruebas para sostener su encarcelamiento.
El enfermero acusado de abusar a un paciente en el hospital Lagomaggiore se juega una nueva carta
Una jueza ordenó que el enfermero de 43 años siga en la cárcel bajo la sospecha del ataque contra un paciente con discapacidad, pero la defensa planteó un recurso
El 30 de junio pasado, la jueza Julieta Espínola rechazó un pedido de libertad del enfermero de 43 años. Al mismo hizo, hizo lugar a la solicitud de la Fiscalía y dictó la prisión preventiva por abuso sexual con acceso carnal -delito que tiene de 6 a 15 años de prisión-.
La magistrada consideró que hay prueba suficiente, a esta altura de la investigación, para creer que el abuso sexual ocurrió y fue cometido por el enfermero. Además del cotejo de ADN positivo -ver más abajo-, también se basó en que el relato de la víctima fue persistente durante el tiempo.
La postura de la defensa del enfermero
El abogado defensor Juan Pablo Ildarraz presentó un recurso de apelación ante ese fallo. Argumentó que la evidencia no es contundente y además que si el enfermero recupera su libertad no podrá entorpecer las pruebas que faltan, que son pericias psicológicas.
También alegó que el trabajador del hospital Lagomaggiore nunca tuvo intenciones de fugarse y se presentó ante la Justicia durante los meses de investigación en que todavía no era imputado en la causa penal.
El recurso de la defensa fue admitido y en las próximas semanas se realizará una audiencia de segunda instancia ante el juez Ramiro Salinas. El magistrado deberá reevaluar si las pruebas sobre el presunto abuso sexual son suficientes para sostener la estadía en la cárcel del sospechoso.
Abuso sexual en el hospital Lagomaggiore
El último día de 2024 una mujer realizó una denuncia que fue el puntapié inicial de la investigación. La mujer dijo que su hermano, de 50 años, le confesó que había sido abusado sexualmente en el baño de la habitación 3002 de hospital Lagomaggiore, donde estaba internado tras sufrir una crisis mental. Palabras más palabras menos, la mujer explicó que un enfermero había llevado al hombre para asearlo pero lo terminó violando.
Se realizó una pericia médica que no detectó lesiones en la zona anal de la presunta víctima, lo que despertó dudas en la causa. Por otro lado, el hombre tiene un diagnóstico de retraso mental con esquizofrenia, pérdida de conocimiento y trastorno de conciencia, lo que sumó mayores interrogantes sobre la situación de abuso sexual que le pueda haber relatado a su hermana.
También se citó a declarar a otro paciente con acompañante que estaban en la misma habitación del segundo piso del hospital Lagomaggiore. Si bien ambos refirieron que el hombre y el enfermero ingresaron juntos al baño, también aclararon que no escucharon ningún sonido extraño, según confirmaron fuentes judiciales.
Desde entonces, al enfermero de 43 años se le tomó una declaración informativa -paso intermedio entre ser testigo e imputado en una causa-. Pero en los primeros días de junio de 2026, la causa sumó pruebas importantes.
Por un lado, el hombre declaró en cámara Gesell y ratificó la agresión sexual que habría sufrido. Pero más importante, un estudio de ADN arrojó positivo con rastros de semen del enfermero que fueron levantados en la escena del hecho. Con estas pruebas, la Fiscalía ordenó la detención del sospechoso que se concretó en los primeros días de junio pasado.





