El detenido por secuestro y abuso sexual que fue intensamente buscado tras el ataque contra una estudiante de 20 años, se enfrenta a una pena hasta 50 años debido a la unificación de causas que hizo la Justicia. Tras su captura quedó alojado en los calabozos de la Subcomisaría Iriarte, en Las Heras, y será trasladado a la cárcel.
El detenido por secuestro y abuso sexual de una estudiante arriesga una pena de hasta 50 años
La Justicia unió el abuso sexual cometido contra sus sobrinas y a la estudiante de la UNCuyo. Con la pena que arriesga el hombre quedará detenido en la cárcel
La imputación de Víctor Aníbal Rodríguez, de 50 años, fue rapto en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de armas, y abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores de 18 años en forma reiterada, por el caso de sus sobrinas de 6 y 7 años y por abuso sexual simple en grado de tentativa, por la otra sobrina de 12 años. Todo esto prevé una pena de hasta 50 años.
Luego de la imputación formal fue trasladado a la Estación Transitoria de Detenidos (Estrada), donde permanecerá unos días hasta que le encuentren una celda en alguno de los penales.
Los pesquisas y abogados están convencidos que con esta dura acusación por abuso sexual la primera audiencia de pedido de prisión preventiva resultará positiva y Rodríguez quedará preso durante todo el proceso de investigación.
Además, las huellas y rastros genéticos del acusado por abuso sexual ya fueron cargados en la base de datos, tras haber sido detenido en la mañana del martes luego que si hermana llamó a la Policía para avisar dónde estaba.
Cuatro denuncias de abuso sexual que complican al Chacal de El Borbollón
En noviembre del 2024 la familia de Rodríguez lo denunció por abusar de dos sobrinas de 6 y 7 años y unos días más tarde se sumó una joven de 17, que dijo que su tío le hizo lo mismo cuando tenía entre 12 y 13 años.
Se inició una investigación y la Justicia emitió un pedido de captura para detener a Víctor Aníbal Rodríguez. Cuando ocurrieron esos hechos, el hombre de 50 años vivía con su madre, quien lo habría echado de su casa.
Además, dejó el trabajo que tenía hacía tiempo en una playa de estacionamiento del centro, por lo que se había hecho difícil ubicarlo. Pero se ocultó en una casa de calle San Ramón, de El Borbollón, que sería de su exesposa, con quien tiene dos hijos.
Allí se mantuvo oculto, con bajo perfil y con muy poco trato con los vecinos. Hasta que el lunes 7 de abril quedó en la mira de todos luego de secuestrar y retener durante más de 7 horas a una joven de 20 años que volvía de la facultad a su casa.
La amenazó con un cuchillo y cometió el abuso sexual contra la víctima, hasta que la sacó de su casa por la parte de atrás, hacia un descampado, desde donde ella se subió a un colectivo cuyo chofer la reconoció y la llevó hasta donde estaba su familia.




