Los investigadores parecen haber encaminado la investigación por el asesinato de Jean Carlos Sosa (26), el venezolano baleado en un asalto ocurrido en la Cuarta Sección. Con la detención de dos de los tres sospechosos trascendió la información de que uno de ellos está vinculado al clan Castillo, una familia que ha cometido innumerables delitos violentos en los últimos años.
El clan Castillo, sindicado en innumerables asaltos, quedó vinculado al venezolano asesinado
El primer sospechoso en ser atrapado por el crimen en Ciudad es un joven de 23 años -se reserva su identidad por pedido judicial- que pertenece a la familia Castillo. El chico había estado involucrado en un expediente que surgió en octubre pasado por lesiones y amenazas con uso de arma de fuego pero jamás había estado privado de su libertad.
Está domiciliado en El Algarrobal, zona donde están radicados desde hace muchos años la familia Castillo. La mayoría de ellos, en un lote ubicado sobre calle Quintana, aunque también hay otra parte que vive en el loteo Centorbi, ubicado a pocos metros.
La historia delictiva de la banda sostiene que algunos integrantes comenzaron a cometer violentos asaltos en zonas rurales ubicadas en el límite entre Las Heras y Guaymallén ya que sabían cómo escapar por caminos de tierra.
De hecho, el 1 de diciembre de 2013 fue asesinado el empresario ladrillero Benito Yuca Calisaya (58) tras resistirse al robo de su camioneta Toyota Hilux. Marcelo Gringo Ríos Castillo (37) fue condenado dos años después a prisión perpetua por ese crimen.
Su hermano mayor, Sebastián Chato Castillo (31) también protagonizó otro violento asalto el 5 de febrero de 2016 junto a Jonathan Chura Medrano (21) en una finca ubicada en El Algarrobal. Sin embargo, un adolescente de 15 que vivía en el lugar tomó una escopeta y baleó a los dos asaltantes para proteger a su familia. Medrano murió a los pocos minutos y Chato quedó internado y detenido en el Hospital Central. El fallecido no era parte de la familia Castillo pero sí estaba ligado al clan. De hecho vivía a muy pocas cuadras de su cómplice en el robo.
Esta misma premisa se repite en el asalto que terminó con la vida de Jean Carlos Sosa. Es que uno de los sospechosos integra el linaje familiar pero los otros dos no, aunque viven en domicilios ubicados en El Algarrobal. Los pesquisas sospechan que los delincuentes decidieron dejar de cometer robos rurales y se dedicaron a "levantar" autos en la vía pública.
Crimen en Ciudad
En la noche del miércoles, Jean Carlos Sosa llegó a su domicilio ubicado en calle Chenaut al 3120, en la Cuarta Sección. Su esposa con su hijo de 3 años ingresaron a la propiedad, mientras el padre de familia corría una moto para poder guardar su Ford Focus. En ese momento notó que había dos sujetos arriba del rodado.
La primera reconstrucción del hecho apunta a que el joven venezolano, que había emigrado a Argentina en busca de un futuro mejor, intentó evitar el robo. Se colgó de la ventanilla del acompañante, logró hacer bajar a uno de los ladrones y en ese momento recibió un impacto de bala en el costado izquierdo del tórax. Sosa quedó internado en el Hospital Central y terminó muriendo cerca de las 6 del jueves.





