En la etapa final de la investigación por el caso de Johana Chacón (13), desaparecida en septiembre del 2012 en Lavalle, este jueves se conoció la próxima medida que tendrá la causa y que sería la última antes de la elevación a juicio. Antropólogos de Buenos Aires se instalarán en la finca Currallanca para buscar los posibles restos de la chica. El hecho tiene detenido e imputado por homicidio a Mariano Luque (34).
Luego de que la Procuración de Mendoza habilitara el presupuesto acercado por el fiscal Santiago Garay, se confirmó que en la segunda semana de diciembre próximo llegarán a la provincia antropólogos de una ONG de Buenos Aires para rastrillar la finca de los Curallanca, lugar donde fue vista por última vez Johana y en donde vivía Luque, el sospechoso, junto con su padrastro, Luis Curallanca.
El objetivo será encontrar restos de la niña, prueba que sería determinante en la investigación y que reafirmaría la acusación de homicidio hecha por el fiscal. Además, confirmaría los dichos de Beatriz Chacón, la hermana de Johana y ex pareja de Luque, quien declaró el año pasado que presenció cuando este hombre mató a la chica ahorcándola con una soga, la quemó y la enterró en la finca. Luego sacó el cadáver de allí y lo llevó a otro lugar.
Aparentemente el sospechoso habría hecho esto porque la menor sabía algo sobre la desaparición de Soledad Olivera (31), también en Lavalle y que tiene fecha de juicio para fines de mayo del 2017, luego de la primera absolución.
Tras el testimonio revelador de Betriz, en noviembre del 2015 Luque fue detenido e imputado por homicidio simple. En mayo de este año la jueza de garantías Alejandra Mauricio decidió liberarlo, ya que había detectado contradicciones y fábulas en la declaración de la mujer. Sin embargo, en agosto el acusado otra vez quedó en prisión a pedido del fiscal Garay y con el aval de la Cámara de Apelaciones.
El trabajo de los antropólogos en la finca -de gran extensión- seguramente será la última fase para cerrar la etapa investigativa. Independientemente de los resultados que arroje, la causa será elevada a juicio a fin de año o a principios del 2017.
Los investigadores no tienen grandes expectativas de encontrar restos de Johana, por el tiempo que ha pasado, aunque entienden que es un paso que hay que realizar.
"No es que si el resultado es negativo la causa se cae. Pero si surge algo, mejor", explicó el abogado querellante, Fernando Peñaloza.
En cuanto a la complejidad del caso y una futura sentencia, Peñaloza sostiene: "Soy optimista. No hay críticas para hacerle a la investigación, se ha trabajado bien".
Este no será el primer rastrillaje que se hace en la casa del acusado. Meses después de la desaparición de Johana se levantó la tierra, pero con resultados negativos. En uno de los trabajos se hallaron huesos quemados, aparentemente de animales.




